¿Sabes qué? No. Hay algo, algo con nombre, apellido y facebook, y con un número de celular que figura entre tus últimas llamadas perdidas y realizadas y ocupa la mitad de tu bandeja de entrada.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
domingo, 19 de septiembre de 2010
La balada de Edmund Crowd
El sonido de las carcajadas estremecian al joven que se encontraba en el pasillo del sotano de ese viejo hotel en el centro de la ciudad. El joven sudaba frío, temblaba y sus ojos se mantenian abiertos en todo momento, tratando de no perder el mas mínimo detalle. La puerta que lo separaba de la habitación principal emitia una luz roja, roja sangre por entre las rendijas de esta. El sonido de decenas de carcajadas de placer de mujeres hacian palidecer al pobre. Él sabia, que detras de la puerta había una orgía en la cual se realizaban actos de los mas sucios y aberrantes que se podrían concebir en la mente. ¿Pero que hacia él joven ahi? ¿Por que sus dedos estaban llenos de heridas y ampoyas? ¿Por qué llegaba a un lugar asi...con una guitarra? Pero lo mas relevante a preguntar, y tambien lo mas siniestro era: ¿Por qué su hermana y su madre estaban al otro lado de la puerta?
El joven estiro su temblorosa y magullada mano y la apoyo sobre la puerta. Respiro consecutivamente de forma ritmica. Cerro los ojos, trago saliva y empujo la puerta. Y ahi estaba la asquerosa escena en la cual se revolvian decenas de mujeres entre si con seres deformes, hombres asquerosos y los cuales recibirian adjetivos para describirlos como: nauseabundos, repulsivos, aberrantes, entre muchos. Y ahi estaban su madre y su hermana compartiendo fluidos y revolcandose en el piso como animales exitados. El mismo sentimiento de vomito volvio al joven, cerro los ojos, y el sentimiento chocante fue tan intenso como las dos anteriores veces, si, el habia venido antes, ¿Qué motivo pudo traerlo a este lugar ya 3 veces?
Lentamente la bruma de cuerpos desnudos y asquerosos se fue despejando para dar paso al joven. Un camino quedo marcado que lo llevo al otro extremo del cuarto. Un hombre viejo de aparente origen hindu se encontraba en un altar lleno de velos de diferentes tonalidades vivas, todas tocando el matiz rojo. El viejo tocaba una guitarra con mucha tranquilidad con sus cadavéricos dedos; la melodía que tocaba era tan profunda y sombría, tan maliciosa, que solo podia ser tocada por un...
...demonio.
Je je je. ¿Qué haces aqui Edmund? Creo.. que te deje bien en claro que si volvias a intentarlo y fallabas, me quedaria con tu alma.. y creeme cuando te digo... que si escucharas los gritos de las almas que intentaron lo que tu, no habrias vuelto mas. Ni siquiera hubieras puesto un pie en este lugar -dijo el viejo con cierto placer en sus palabras mientras acariciaba los senos de la madre de Edmund la cual lo besaba profunda y excitadamente la oreja mientras que la hermana de él deslizaba sus brazos y piernas a lo largo del cuerpo del viejo. Edmund.. por favor, tu madre y tu hermana no quisieran verte encerrado por la eternidad en lo mas oscuro del averno. Piensa en el sacrificio que hicieron, mejor andate y olvidate de este lugar, tu hermana y tu madre les gusta estar acá y dejame decirte que cuando descubrieron el placer del incesto se tornaron locas y ademas, les gusta compartir sus intimidades conmigo -relato con una sonrisa que daba a denotar los dientes descompuestos y agrietados del viejo. !Callate infeliz¡ -respondio Edmund aguantando los deseos de vomitar mientras desenfundaba su guitarra. ¿Acaso tienes una melodía que yo no conozca? ¿Una melodia que pueda sobrecogerme? Ya has fallado dos veces y en cada una me quede con algo tuyo, ¿no te das cuenta de que tu ambicion es mas fuerte que tu razón? -pregunto el viejo tomando posición de escucha mientras que las dos mujeres se echaban detras de él a tener relaciones sexuales. Hoy me ire con ellas maldito hijo de puta -dijo tembloroso el joven mientras ponia en posición sus dedos en las cuerdas. El primer traste sonó, y la habitación entera quedo en silencio, espectante del joven. Era una balada, lenta y dolorosa, complicada de ejecutar, los dedos del joven se movilizaban a lo largo del diapason. Las notas eran una combinacion de alegria con tristeza, era una combinacion del amor y el desamor, eran el sol y la luna, eran el mar y el cielo, el contraste era tal que la melodia resultante era una canción que representaba la vida en sí, los días bellos, los días tristes, el despertar, el morir, el sonreir, el llorar, el amar, el pretender.
El viejo miraba inexpresivo e inmatuble, la melodia no lo sorprendia, no lo sobrecogia, no era nada. Fue entonces que el joven aparentemente dejo de tocar. Miro al viejo y lentamente puso el dedo en la sexta cuerda y empezo a tocar de nuevo, solo la sexta cuerta, de forma ritmica, los dedos ahora se pusieron en posicion de tal forma que habrian completamente su mano. El viejo abrio los ojos de forma sorprendida al ver la posicion de los dedos en la guitarra. El joven toco con mas fuerza agitando levemente las cuerdas al rasgarlas, el resultado, era un sonido indescriptible, tan poderoso que rasgaba el alma. El viejo lentamente empezo a perder la percepción de la realidad. Se tambaleo en su posición, abrio los ojos y vio como detras del joven, aparecia una figura envuelta en trajes negros. El viejo no lo podía ver bien, sus ojos no eran los mismos, estaba perdiendo todas sus facultades. El ser envuelto en trajes negros se paro frente al viejo, el viejo solo podia ver dos ojos sin expresividad alguna en medio de esa figura oscura.
..Arghh...arghh... -el viejo gruñia y se ahogaba con su propia saliva mientras trataba de articular aquel nombre al cual temía. Arghh...brghh..Hunter....!Hunterville¡ -exclamo el viejo con ira. Para servirte mierda -respondio Hunterville desenfundando un revolver y apuntandole a la cabeza del viejo. ¿Creiste que no te encontraria? -dijo con cierta burla Hunterville mientras disparaba a la cabeza del viejo. El joven dejo de tocar y al instante Hunterville le ordeno, con mucha agresividad en su tono de voz, que no dejara de tocar. El joven se mantuvo tocando mientras veía como el cuerpo muerto del viejo empezaba a retorcerse y retraerse, adquiria una figura espeluznante, su piel se torno oscura como el carbón y sus ojos se tornaron rojos, el viejo, se habia transformado en una extraña momia. Hunterville retrocedio unos pasos, puso unas balas al revolver y comenzo a rezar mientras que, del cuerpo seco del viejo, emergia de este, como si fuera un caparazón, una criatura gigantesca, una abominación, no era nada parecido a un hombre, ni a un animal, ni nada conocido, lo unico descriptible y coherente de esta criatura, era que poseía cuernos, grandes cuernos oscuros en punta. Hunterville empezo a disparar a quemarropa, la criatura se retorcia y trataba de luchar, pero torpemente se golpeaba a si misma. El joven miraba con horror la escena, pero no podía darse el lujo de dejar de tocar, no tan cerca del fin.
La criatura despidio fuego al techo, gruñia con tal furia que pudo haber destrozado los timpanos de los que se encontraban en la habitación. Te expulso en nombre del señor -fue lo ultimo que dijo Hunterville. La criatura se envolvio en llamas y en un instante desaparecio. Al instante, todas las almas perdidas en la habitación, reaccionaron dandose cuenta de lo sucio que estaban, de la asquerosidad en la que habían caido y uno a uno, salieron corriendo de la habitación sin importarles el hecho de que estaban todos desnudos. Hunterville se volvio al joven el cual temblaba. Miro sus dedos, estaban sangrando. Hunterville se acerco a él y dijo: Lo hiciste bien muchacho -dandole palmadas en el hombro. ¿Cómo supiste que esa ultima melodía lo destrozaria? -pregunto entrecortado el joven. Siempre resulta -respondio Hunterville mientras caminaba a la salida, dejandolo solo a él con su madre y su hermana las cuales se veían con repugnancia, y sobre todo, lo dejaba a él con una pregunta: ¿Siempre funciona? .................¿Cúantos de ellos hay?
-extraido del libro del angel caído.
El joven estiro su temblorosa y magullada mano y la apoyo sobre la puerta. Respiro consecutivamente de forma ritmica. Cerro los ojos, trago saliva y empujo la puerta. Y ahi estaba la asquerosa escena en la cual se revolvian decenas de mujeres entre si con seres deformes, hombres asquerosos y los cuales recibirian adjetivos para describirlos como: nauseabundos, repulsivos, aberrantes, entre muchos. Y ahi estaban su madre y su hermana compartiendo fluidos y revolcandose en el piso como animales exitados. El mismo sentimiento de vomito volvio al joven, cerro los ojos, y el sentimiento chocante fue tan intenso como las dos anteriores veces, si, el habia venido antes, ¿Qué motivo pudo traerlo a este lugar ya 3 veces?
Lentamente la bruma de cuerpos desnudos y asquerosos se fue despejando para dar paso al joven. Un camino quedo marcado que lo llevo al otro extremo del cuarto. Un hombre viejo de aparente origen hindu se encontraba en un altar lleno de velos de diferentes tonalidades vivas, todas tocando el matiz rojo. El viejo tocaba una guitarra con mucha tranquilidad con sus cadavéricos dedos; la melodía que tocaba era tan profunda y sombría, tan maliciosa, que solo podia ser tocada por un...
...demonio.
Je je je. ¿Qué haces aqui Edmund? Creo.. que te deje bien en claro que si volvias a intentarlo y fallabas, me quedaria con tu alma.. y creeme cuando te digo... que si escucharas los gritos de las almas que intentaron lo que tu, no habrias vuelto mas. Ni siquiera hubieras puesto un pie en este lugar -dijo el viejo con cierto placer en sus palabras mientras acariciaba los senos de la madre de Edmund la cual lo besaba profunda y excitadamente la oreja mientras que la hermana de él deslizaba sus brazos y piernas a lo largo del cuerpo del viejo. Edmund.. por favor, tu madre y tu hermana no quisieran verte encerrado por la eternidad en lo mas oscuro del averno. Piensa en el sacrificio que hicieron, mejor andate y olvidate de este lugar, tu hermana y tu madre les gusta estar acá y dejame decirte que cuando descubrieron el placer del incesto se tornaron locas y ademas, les gusta compartir sus intimidades conmigo -relato con una sonrisa que daba a denotar los dientes descompuestos y agrietados del viejo. !Callate infeliz¡ -respondio Edmund aguantando los deseos de vomitar mientras desenfundaba su guitarra. ¿Acaso tienes una melodía que yo no conozca? ¿Una melodia que pueda sobrecogerme? Ya has fallado dos veces y en cada una me quede con algo tuyo, ¿no te das cuenta de que tu ambicion es mas fuerte que tu razón? -pregunto el viejo tomando posición de escucha mientras que las dos mujeres se echaban detras de él a tener relaciones sexuales. Hoy me ire con ellas maldito hijo de puta -dijo tembloroso el joven mientras ponia en posición sus dedos en las cuerdas. El primer traste sonó, y la habitación entera quedo en silencio, espectante del joven. Era una balada, lenta y dolorosa, complicada de ejecutar, los dedos del joven se movilizaban a lo largo del diapason. Las notas eran una combinacion de alegria con tristeza, era una combinacion del amor y el desamor, eran el sol y la luna, eran el mar y el cielo, el contraste era tal que la melodia resultante era una canción que representaba la vida en sí, los días bellos, los días tristes, el despertar, el morir, el sonreir, el llorar, el amar, el pretender.
El viejo miraba inexpresivo e inmatuble, la melodia no lo sorprendia, no lo sobrecogia, no era nada. Fue entonces que el joven aparentemente dejo de tocar. Miro al viejo y lentamente puso el dedo en la sexta cuerda y empezo a tocar de nuevo, solo la sexta cuerta, de forma ritmica, los dedos ahora se pusieron en posicion de tal forma que habrian completamente su mano. El viejo abrio los ojos de forma sorprendida al ver la posicion de los dedos en la guitarra. El joven toco con mas fuerza agitando levemente las cuerdas al rasgarlas, el resultado, era un sonido indescriptible, tan poderoso que rasgaba el alma. El viejo lentamente empezo a perder la percepción de la realidad. Se tambaleo en su posición, abrio los ojos y vio como detras del joven, aparecia una figura envuelta en trajes negros. El viejo no lo podía ver bien, sus ojos no eran los mismos, estaba perdiendo todas sus facultades. El ser envuelto en trajes negros se paro frente al viejo, el viejo solo podia ver dos ojos sin expresividad alguna en medio de esa figura oscura.
..Arghh...arghh... -el viejo gruñia y se ahogaba con su propia saliva mientras trataba de articular aquel nombre al cual temía. Arghh...brghh..Hunter....!Hunterville¡ -exclamo el viejo con ira. Para servirte mierda -respondio Hunterville desenfundando un revolver y apuntandole a la cabeza del viejo. ¿Creiste que no te encontraria? -dijo con cierta burla Hunterville mientras disparaba a la cabeza del viejo. El joven dejo de tocar y al instante Hunterville le ordeno, con mucha agresividad en su tono de voz, que no dejara de tocar. El joven se mantuvo tocando mientras veía como el cuerpo muerto del viejo empezaba a retorcerse y retraerse, adquiria una figura espeluznante, su piel se torno oscura como el carbón y sus ojos se tornaron rojos, el viejo, se habia transformado en una extraña momia. Hunterville retrocedio unos pasos, puso unas balas al revolver y comenzo a rezar mientras que, del cuerpo seco del viejo, emergia de este, como si fuera un caparazón, una criatura gigantesca, una abominación, no era nada parecido a un hombre, ni a un animal, ni nada conocido, lo unico descriptible y coherente de esta criatura, era que poseía cuernos, grandes cuernos oscuros en punta. Hunterville empezo a disparar a quemarropa, la criatura se retorcia y trataba de luchar, pero torpemente se golpeaba a si misma. El joven miraba con horror la escena, pero no podía darse el lujo de dejar de tocar, no tan cerca del fin.
La criatura despidio fuego al techo, gruñia con tal furia que pudo haber destrozado los timpanos de los que se encontraban en la habitación. Te expulso en nombre del señor -fue lo ultimo que dijo Hunterville. La criatura se envolvio en llamas y en un instante desaparecio. Al instante, todas las almas perdidas en la habitación, reaccionaron dandose cuenta de lo sucio que estaban, de la asquerosidad en la que habían caido y uno a uno, salieron corriendo de la habitación sin importarles el hecho de que estaban todos desnudos. Hunterville se volvio al joven el cual temblaba. Miro sus dedos, estaban sangrando. Hunterville se acerco a él y dijo: Lo hiciste bien muchacho -dandole palmadas en el hombro. ¿Cómo supiste que esa ultima melodía lo destrozaria? -pregunto entrecortado el joven. Siempre resulta -respondio Hunterville mientras caminaba a la salida, dejandolo solo a él con su madre y su hermana las cuales se veían con repugnancia, y sobre todo, lo dejaba a él con una pregunta: ¿Siempre funciona? .................¿Cúantos de ellos hay?
-extraido del libro del angel caído.
viernes, 10 de septiembre de 2010
Hughes, Davis y Dante: MEGATRON!!!
Otra mañana mas en la vida de Hughes. Otra vez, se levanta de su cama para darse cuenta de que la alarma de su despertador no funciono por lo que volverá a llegar tarde al trabajo, por lo que su jefe lo despedirá o lo hará realizar alguna actividad degradante de las que le gustan mucho. Otra vez, el sonido de las golondrinas lo levantan suavemente. Otra vez, escucha el sonido de las ollas caer al piso estrepitosamente.....¿Otra vez? ¿Qué rayos? Hughes se pone rápidamente las pantuflas y se asoma sigilosamente por la puerta. Ve el pasillo algo sombrío por las cortinas que cubren las ventanas impidiendo que las luces del día entren al departamento. Las ollas vuelven a chocar como si algo se estuviera deslizando entre ellas a gran velocidad. Hughes considera por un momento el hecho de que puede que Dante otra vez haya llegado borracho y este tratando de hacer macarrones con queso (Dante una vez intento hacer macarrones con queso mientras borracho empleando una papa y un resorte y la caja de macarrones, esta, vacía. Lo curioso fue descubrir que había logrado conseguir energía nuclear. Si señores, ni yo lo creo) lo que justificaría el hecho de que las ollas hayan caído y de algo (Dante) se este arrastrando por el piso.
Hughes se mantuvo vigilante desde la ranura de la puerta, buscando calmarse y tratando de hallar una explicación lógica a los sonidos. ¿Sera Davis? No... el debe estar trabajando en el hospital a estas horas, el turno de la mañana claramente es terrible, pero pagan muy bien. Fue cuando Hughes estaba despistado pensando en las actividades de Davis cuando una silueta paso rapidamente de un extremo de la cocina a otro, entrando a la sala de estar.
!Oh rayos¡ ¿Qué fue eso? Eso no pudo ser Dante, menos Davis, menos cualquier ser humano. El sonido de los pasos apresurados de la criatura moviendose de un lugar a otro dentro de la sala de estar perturbaban a Hughes. Hughes cerró la puerta, busco entre sus cosas su celular. Llamo a Dante. El celular timbraba, timbraba, y timbraba sin respuesta. !Maldita sea Dante¡ Ahora que hago?....Llamare a Davis. El celular de Davis estaba apagado. !Maldita política de cero celulares durante horas de trabajo! -exclamo Hughes dentro de sí mientras agitaba los brazos en señal de ira. Hughes estaba solo, solo en el departamento con la extraña criatura que se movia a gran velocidad por los pasillos.
Los pasos rapidos de la criatura iban por el pasillo hasta detenerse frente a la puerta de Hughes, Hughes veia en la ranura debajo de la puerta, una silueta oscura que se movia, la criatura estaba al otro lado, y lo unico que la frenaba, era la simple puerta de contrachapado. El corazon de Hughes se aceleraba hasta tal punto en que el silencio era interrumpido por sus fuertes latidos. Hughes empezo a sudar, no podía parpadear, le costaba moverse. La silueta que se veia por debajo de la puerta empezo a moverse a los lados, cuando de repente se detuvo y se empezo a escuchar como la criatura empezo a rasguñar la puerta de forma frenetica. Hughes rapidamente tomo el bate de beisbol que le habia dejado su abuelo Tulio antes de morir. Hughes se acerco lentamente a la puerta, estiro su mano para tomar la perilla. Empezo a temblar, pareciera que no se acercaba ni un centimetro a esta, su corazón latia de tal manera que su pecho ya no podia contenerlo y era posible que en cualquier momento este saldria disparado. Hughes tomo la perilla, estaba fría, el miedo le hacia creer a Hughes que la perilla se congelaba mientras tomaba el valor de girarla. Hughes empuño la perilla, la giro y en el preciso momento en que se decidio abrirla. Se escucho el sonido de la puerta del departamento cerrandose. ¿Quién pudo haber entrado? ¿Davis? ¿Dante? Hughes se mantuvo en silencio escuchando los pasos de quien fuera, acercandose lentamente a la cocina, cuando escucho la voz horrorizada de Davis exclamando: !OH DIOS MIO¡ ¿Qué es esto? !NO LO ENTIENDO! ¿CÓMO PUDO SUCEDER ESTO? La silueta desaparecio de la rendija de la parte baja de la puerta, la criatura se dirigia a Davis. ¿Qué? ¿TÚ? El sonido acelerado de los pasos de Davis corriendo por el departamento interrumpieron el clima tenso de las palabras de él mismo. Davis empezo a gritar, el sonido de su cuerpo cayendo en el piso hizo temblar a Hughes. Davis pedía auxilio. Hughes no sabia que hacer. Lo estan matando -fue lo unico que murmuro Hughes mientras levantaba la mirada buscando apoyo en Dios. Perdoname Dios, por dejarlo morir -dijo Hughes soltando el bate de beisbol.
Otra vez el sonido de la puerta cerrandose interrumpio el ambiente tenso del departamento. ¿Qué paso acá? Oh dios mio.. MEGATRON!!!!!!
Hughes se acerco a la puerta para escuchar mejor. ¿Qué le haz hecho a Davis? Maldición.. no... que haz hecho al departamento. Esta criatura "Megatron", debe ser una criatura despiadada, quizas haya descuartizado a Davis, quizas ya a destruido el departamento. Oh dios mio... va a matar a Dante. No puedo dejarlo morir -se dijo a si mismo. Hughes tomó del piso el bate de beísbol, abrio la puerta, corrio a paso firme por el pasillo gritando como espartano yendo a una pelea de la cual sabe que no saldra vivo. Hughes cerro los ojos, lagrimas cayeron por el camino. "Por ti peleare mi amigo Davis" -se decía a cada paso Hughes. ¿Qué mierda haces Hughes? -pregunto serenamente Dante. Hughes abrio los ojos y se encontro frente a Dante y Davis parados tranquilamente, Davis, tenía su camisa cubierta por una sustancia de color rojo, sangre quizas. ¡¿Dónde esta la criatura que te hizo daño Davis?! -exclamo tembloros Hughes. ¿Criatura? ¿De qué hablas? -pregunto Davis. La que te hizo gritar, la que Dante llamo Megatron, !La maldita criatura que estuvo merodeando por todo el departamento¡ -exclamo casi llorando Hughes. Oh, te refieres a Megatron -dijo Dante señalando al piso. Hughes bajo la mirada lentamente hasta encontrarse con un perrito Maltes.
El silencio invadio el departamento. Dante y Davis miraban a Hughes como lentamente soltaba el bate de beísbol. ¿Quién mierda trajo al perro sin avisarme? -pregunto de forma serena Hughes. Ahmm, fui yo -dijo Dante. Y yo le puse el nombre -dijo con una sonrisa Davis. Lo trajimos ayer mientras dormías, ¿no es un amor? -dijeron esto ultimo Davis y Dante con una sonrisa. Y.. se puede saber ¿Por qué diablos hacen tanto escandalo si es todo un perrito? ¿Por qué rayos gritan como locas violadas? ¿Por qué rayos tu camisa esta roja Davis? Oh, te refieres al escandalo que hize cuando entre? Eso fue un juego que inventamos con Dante, para hacer creible su nombre de Megatron y en cuanto a lo rojo en mi camisa, es ketchup que derrame jugando con el perro ademas ... -la explicación de Davis fue interrumpida por un rapido golpe con el bate de beísbol a Davis y Dante, los cuales, cayeron inconcientes al piso. Hughes les tiro el bate, expulso un escupitajo. Tomo la correa de Megatron, abrio la puerta del departamento, volteo a mirar los cuerpos inconcientes de sus amigos en el piso y murmuro: Para que no vuelvan a traer seres extraños sin avisarme. Actos seguido cerro la puerta y se fue a pasear con el perro.
Hughes se mantuvo vigilante desde la ranura de la puerta, buscando calmarse y tratando de hallar una explicación lógica a los sonidos. ¿Sera Davis? No... el debe estar trabajando en el hospital a estas horas, el turno de la mañana claramente es terrible, pero pagan muy bien. Fue cuando Hughes estaba despistado pensando en las actividades de Davis cuando una silueta paso rapidamente de un extremo de la cocina a otro, entrando a la sala de estar.
!Oh rayos¡ ¿Qué fue eso? Eso no pudo ser Dante, menos Davis, menos cualquier ser humano. El sonido de los pasos apresurados de la criatura moviendose de un lugar a otro dentro de la sala de estar perturbaban a Hughes. Hughes cerró la puerta, busco entre sus cosas su celular. Llamo a Dante. El celular timbraba, timbraba, y timbraba sin respuesta. !Maldita sea Dante¡ Ahora que hago?....Llamare a Davis. El celular de Davis estaba apagado. !Maldita política de cero celulares durante horas de trabajo! -exclamo Hughes dentro de sí mientras agitaba los brazos en señal de ira. Hughes estaba solo, solo en el departamento con la extraña criatura que se movia a gran velocidad por los pasillos.
Los pasos rapidos de la criatura iban por el pasillo hasta detenerse frente a la puerta de Hughes, Hughes veia en la ranura debajo de la puerta, una silueta oscura que se movia, la criatura estaba al otro lado, y lo unico que la frenaba, era la simple puerta de contrachapado. El corazon de Hughes se aceleraba hasta tal punto en que el silencio era interrumpido por sus fuertes latidos. Hughes empezo a sudar, no podía parpadear, le costaba moverse. La silueta que se veia por debajo de la puerta empezo a moverse a los lados, cuando de repente se detuvo y se empezo a escuchar como la criatura empezo a rasguñar la puerta de forma frenetica. Hughes rapidamente tomo el bate de beisbol que le habia dejado su abuelo Tulio antes de morir. Hughes se acerco lentamente a la puerta, estiro su mano para tomar la perilla. Empezo a temblar, pareciera que no se acercaba ni un centimetro a esta, su corazón latia de tal manera que su pecho ya no podia contenerlo y era posible que en cualquier momento este saldria disparado. Hughes tomo la perilla, estaba fría, el miedo le hacia creer a Hughes que la perilla se congelaba mientras tomaba el valor de girarla. Hughes empuño la perilla, la giro y en el preciso momento en que se decidio abrirla. Se escucho el sonido de la puerta del departamento cerrandose. ¿Quién pudo haber entrado? ¿Davis? ¿Dante? Hughes se mantuvo en silencio escuchando los pasos de quien fuera, acercandose lentamente a la cocina, cuando escucho la voz horrorizada de Davis exclamando: !OH DIOS MIO¡ ¿Qué es esto? !NO LO ENTIENDO! ¿CÓMO PUDO SUCEDER ESTO? La silueta desaparecio de la rendija de la parte baja de la puerta, la criatura se dirigia a Davis. ¿Qué? ¿TÚ? El sonido acelerado de los pasos de Davis corriendo por el departamento interrumpieron el clima tenso de las palabras de él mismo. Davis empezo a gritar, el sonido de su cuerpo cayendo en el piso hizo temblar a Hughes. Davis pedía auxilio. Hughes no sabia que hacer. Lo estan matando -fue lo unico que murmuro Hughes mientras levantaba la mirada buscando apoyo en Dios. Perdoname Dios, por dejarlo morir -dijo Hughes soltando el bate de beisbol.
Otra vez el sonido de la puerta cerrandose interrumpio el ambiente tenso del departamento. ¿Qué paso acá? Oh dios mio.. MEGATRON!!!!!!
Hughes se acerco a la puerta para escuchar mejor. ¿Qué le haz hecho a Davis? Maldición.. no... que haz hecho al departamento. Esta criatura "Megatron", debe ser una criatura despiadada, quizas haya descuartizado a Davis, quizas ya a destruido el departamento. Oh dios mio... va a matar a Dante. No puedo dejarlo morir -se dijo a si mismo. Hughes tomó del piso el bate de beísbol, abrio la puerta, corrio a paso firme por el pasillo gritando como espartano yendo a una pelea de la cual sabe que no saldra vivo. Hughes cerro los ojos, lagrimas cayeron por el camino. "Por ti peleare mi amigo Davis" -se decía a cada paso Hughes. ¿Qué mierda haces Hughes? -pregunto serenamente Dante. Hughes abrio los ojos y se encontro frente a Dante y Davis parados tranquilamente, Davis, tenía su camisa cubierta por una sustancia de color rojo, sangre quizas. ¡¿Dónde esta la criatura que te hizo daño Davis?! -exclamo tembloros Hughes. ¿Criatura? ¿De qué hablas? -pregunto Davis. La que te hizo gritar, la que Dante llamo Megatron, !La maldita criatura que estuvo merodeando por todo el departamento¡ -exclamo casi llorando Hughes. Oh, te refieres a Megatron -dijo Dante señalando al piso. Hughes bajo la mirada lentamente hasta encontrarse con un perrito Maltes.
El silencio invadio el departamento. Dante y Davis miraban a Hughes como lentamente soltaba el bate de beísbol. ¿Quién mierda trajo al perro sin avisarme? -pregunto de forma serena Hughes. Ahmm, fui yo -dijo Dante. Y yo le puse el nombre -dijo con una sonrisa Davis. Lo trajimos ayer mientras dormías, ¿no es un amor? -dijeron esto ultimo Davis y Dante con una sonrisa. Y.. se puede saber ¿Por qué diablos hacen tanto escandalo si es todo un perrito? ¿Por qué rayos gritan como locas violadas? ¿Por qué rayos tu camisa esta roja Davis? Oh, te refieres al escandalo que hize cuando entre? Eso fue un juego que inventamos con Dante, para hacer creible su nombre de Megatron y en cuanto a lo rojo en mi camisa, es ketchup que derrame jugando con el perro ademas ... -la explicación de Davis fue interrumpida por un rapido golpe con el bate de beísbol a Davis y Dante, los cuales, cayeron inconcientes al piso. Hughes les tiro el bate, expulso un escupitajo. Tomo la correa de Megatron, abrio la puerta del departamento, volteo a mirar los cuerpos inconcientes de sus amigos en el piso y murmuro: Para que no vuelvan a traer seres extraños sin avisarme. Actos seguido cerro la puerta y se fue a pasear con el perro.
sábado, 4 de septiembre de 2010
The Gitufos Way
Los Gitufos no se andan con mariconadas, son guerreros natos, realizan actividades como, matar, descuartizar, torturar y violar virgenes. Sus mujeres son sexys y se dedican a actividades como ser ninfomanas... nop.. solo eso. Ahora, si te encuentras con un Gitufo, lo mas saludable seria correr, pero para cuando quieras correr, te daras cuenta de que el Gitufo ya te arranco ambas piernas por lo que implorar por tu vida sería una buena idea, aunque al hablar de Gitufos lo mas saludable es tratar de matarte lo mas rapido posible, porque los Gitufos tienen una gran afición por violar cuerpos desmembrados.
-Extraido de "Mil formas de gritar al ver a un Gitufo"
jueves, 2 de septiembre de 2010
El chico bus-acera y la pinche lacra de la sociedad
Iba rápido, cruzó la pista y lo vio. El chico bus-acera estaba al otro lado del vidrio, ipod en mano y con un café al frente trataba de que su espera no se vea más triste de lo que ya era. Pidió lo de siempre y se sentó a su lado. Musitó un dulce "hola" y su cabello despeinado acariciaba su rostro. Treinta minutos tarde- dijo el chico bus-acera con rostro firme pero la sonrisa de ella podía romper toda seriedad que pudiera aparentar.
Es una pinche lacra de la sociedad-repetía el chico bus-acera refiriéndose a quien no se puede mencionar. Su frase resonaba en mi mente pero sólo atiné a ignorarla. Sus conversaciones me llevan a lugares que no conozco, o más bien, que todos conocen pero a mí no me interesan. Haré sillas- una descripción corta y sencilla de la carrera pensaba seguir, una respuesta insatisfactoria para quien lleva una carrera como medicina. Pero ella era así, y a él le gustaba.
Empezaron aquel juego comenzado un par de veranos atrás. Entrelazaron las manos, los brazos, los labios mas la sonrisa no fue recíproca. Piensas que es sólo es un juego ¿no?-preguntó el chico bus-acera. Y si no era juego, ¿qué más podría ser? No te conozco, me gustaban tus besos de verano pero recordé tus complicaciones y me dije "qué diablos hice". Caminaron hacia la casa de ella entre peleas, un par de gritos y aclaraciones. Dice que es malo y ha hecho daño, pero todos hemos hecho daño. Chico bus-acera, aún no comprendes que nadie es perfecto y menos tú. Sus palabras quedan atrás en cada paso que da. No te mereces a alguien como yo- dijo el chico bus-acera en un tono tan creíble que no pudo contestarlo de la forma fría ya acostumbrada. De una forma suave dijo alguno frase que lo hiciera sentir mejor.
Era una pinche lacra de la sociedad, no podía escapar de ese pensamiento. La chica del cabello despeinado era una pinche lacra de sociedad, una culpable disfrazada de inocente, estaba sucia, manchada, marcada, perdida, podrida y mucho más; pero se veía pequeña y casi tonta, como un pequeño chiste paseando por la gris Lima con un cigarro y una casaca de cuero.
Se sentaron en piso frío y así pasaron horas hablando de amores y tristezas, con un par de besos de intermedio. Salieron un par de te quieros muy fuera de lugar que prometieron ser reservados para después. Te debo una cita y prometer a intentarlo (aunque es algo difícil para una pinche lacra de la sociedad). Yo no puedo decirte que te quiero porque no sé quien eres, chico bus-acera aprende a equivocarte y reírte y cerrar los ojos para sentir el viento golpear tu rostro.
El chico bus-acera
El chico bus-acera es como las noches de verano, como pasear descalzo por el parque, como un beso apresurado y torpe que se pierde en los recuerdos y lo desempolvas en invierno. El chico bus-acera toma tu mano y te lleva por caminos que ya conoces mientras te cuenta historias pasadas, pesadas y baratas. Con una seguridad fingida trata de sorprenderte con su charla de hombre calvo de cincuenta años, que le interesa la economía, la política y los recientes avances de la ciencia; no te interesa. Volteas el rostro y sus ojos se cruzan a la misma altura y sientes como el aliento se hace uno.
Y le dices que las zapatillas te molestan y te las quitas. El chico bus-acera te mira atónito y te trata como una loca; una loca que lo trae loco, notoriamente. Y hablas de la suave humedad del pasto y la paz y él no lo entiende. Ahora tú eres quien lo toma de la mano y lo lleva por aquellos caminos que tiene miedo a conocer. Tapas sus ojos y tus labios rozan los suyos. Chico bus-acera, ¿qué sientes?
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