viernes, 31 de diciembre de 2010

CIEN

Estamos aquí en la primera premiación anual de la Fogata de Papá Pitufo, celebrando la entrada número cien y el nuevo año (hey deja mi brasiere, no puedes).

Tenemos a artistas invitados como:

• El fulano que canto mesa que mas aplauda

• El yeti

• Bob el constructor

• Hughes, Davis y Dante

• Megatron

• The annoying orange

• Justin Bieber y su nueva pareja Zac Efron

• El hombre que matara esta noche a Justin Bieber

• El Guason

• Rihanna

• Timothy

• Elvis Presley

• Tito el Bambino

• Bambi

• Mufasa

• Kakaroto

• El bebito de “Bien CTM”

• Chuck Norris

• Jet Li

• Megan Fox

• Shirley Cherres

• Sasha Gray

Por solo mencionar a algunas de las grandes estrellas aca presentes con nosotros. Ahora unas palabras de Nataniel:

Bueno, agradecemos esta noche que estén todos ustedes con nosoytso compartiendo la alegría del cien.

(La verdad es que todos ustedes están probablemente toneando con sus amigos mientras que nosotros estamos aquí escribiendo esta basura T.T)

Ahora, con ustedes nuestro anfitrión de la noche: ¡Pepito Dos Cañones!

Mucho gusto y gracias por invitarme. Para celebrar este celebre numero cien y despedida del año 2010 quisiera relatarles el origen de la mitica Fogata.

“Todo comenzó por aquellos años 70 con un pitufo visionario que soñaba con un lugar donde relatar aquellas historias que nadie contaba, un lugar donde pudiera tener una voz y miles de oídos que escucharan atentos, un lugar adonde ir luego de Facebook, un lugar…. Como la Fogata. Pero a pesar de los deseos de este pitufo, el sueño no se pudo realizar hasta luego de 40 años, donde un par de chicos durante un viaje a las lejanas tierras universitarias se perdieron en el lujoso distrito de Monterrico. Alli, abriéndose paso entre los bosques de oro donde las ninfas (mamasitas de la UPC) se desnudan en los cristalinos valles, fue donde ambos muchachos, con unos cuantos centavos en los bolsillos (solo el chico, la chica tenia varias pepitas de oro en su cartera) trataron de sobrevivir hasta llegar a la tierra prometida de la UPC. Fue cuando se perdieron y cayeron exhaustos que una figura escualida y de barba prominente apareció entre ellos, era el mitico Davito Rojinho, un hombre culto que provenia de las míticas tierras brasileñas donde las garotas mueven las caderas al compas de la música. Él les tendio una mano y los ayudo a continuar su camino, siempre escuchando las historias bizarras del chico y entendiendo los relatos sobre una vida problemática de la chica, él, fue el primer escucha que tuvieron.

La travesia continuo por varios días (por lo que decidieron tomar un micro) hasta que llegaron a las puertas de la gran fortaleza de la UPC, donde el caballero de lentes apareció en su fiel corcel (era un burrito Sabanero que iba camino a Belen en realidad) y parado frente ellos con una postura elegante se unio a su travesia, no por el aspecto demacrado de los viajeros, sino porque, bajo esos harapos que cargaban (solo el chico, la chica tenia su vestido de Chanel y unos zapatos de Prada) habían almas valiosas (ASSSSSSSSSSSSSSS) que valia la pena acompañar. Se abrieron paso por entre los campos Upecinos donde las parejas se revolcaban entre los matorrales, compartiendo su pasión, su juventud, su deseo tan temprano.

Y tras varios días, de caminata, arrastrarse entre la mugre (solo el chico) y pelear contra criaturas temibles (un perrito chihuahua con mala actitud que le mordio el dedo gordo tanto al chico como al escuálido de barba) llegaron, ante la mitica figura de aquel viejo pitufo que en el pasado había vaticinado la llegada de 4 heroes (nah, en realidad solo vaticino que ese dia iba a salir el sol y que 4 tarados lo vendrían a buscar) que llevarían en sus corazones, un sueño, una misma idea que coincidia con los nobles ideales de aquel viejo Pitufo.

Fue asi que, el viejo Pitufo les entrego, la llama, la luz que iniciaría muchas historias sobre amor, tristeza, miseria, irreverencia y amistad, fue el inicio, de LA FOGATA.

Ahora un baile erotico de Davis para amenizar la ceremonia. Podemos observar como Davis aparece con su taco de punta y su sostén rojito pasión que combina con su tanguita bien marcada. Se esta quitando el sostén y ahora le esta haciendo un baile erotico a Chuck Norris. OH DIOS MIO, CHUCK NORRIS LANZO UNA PATADA VOLADORA CONTRA DAVIS. Parece que los gestos homosexuales no son de su agrado.

Ahora regresando con el tema central, recordaremos como empezó todo:

Las historias no eran muy elaboradas ni complejas, eran simples tonterías escritas rápidamente y que buscaban conseguir en el lector, pasar un rato de ocio. Luego los comentarios sobre la sociedad y las irreverencias de esta, uno de los objetivos principales de la fogata, se hicieron presentes criticando aquello que les parecía innecesario y torpe.

La fogata comenzó con algo sencillo, con el querer encontrar los oídos que escuchen a las voces que tenían una historia que contar, con el sentirse identificados, con el querer expresar a través de las palabras, tal vez de una forma muy poca elaborada, lo que sentimos o pensamos con respecto a diferentes cosas.

Y las historias continuaron, fueron difíciles crearlas, fueron difíciles seguirlas en muchos casos, puesto que la fogata era un compromiso que exigia tiempo y esfuerzo a la parte creativa de cada uno de sus miembros (solo dos de los 4) Él, se dedico a escribir y narrar historias diversas, donde lo mas notorio y resaltante era la gran extensión de sus narraciones. Ella, se dedico a contar sobre el dolor de la juventud, sobre lo que es cargar con los dolores del corazón y cuan difícil es sobrellevarlos.

Las historias se extienden hasta este punto, donde cada uno maduro de forma diferente, donde lo que comenzó como un juego termino siendo un compromiso con el lector errático de la fogata.

La fogata es un lugar abierto para quien quiera escuchar de ella, nosotros tenemos el compromiso de contar y narrar. Y tengan por seguro que este medio año de trabajo en la fogata, que nos lleva hasta esta nota, solo será el principio. Recuerden a la fogata y a sus narradores, las pequeñas producciones aquí escritas, quizás, solo quizás, puedan llegar a ser algún dia, importantes.



Gracias por su tiempo, gracias por seguirnos. Feliz año nuevo y feliz nota numero 100.



La fogata es un pedazo de nuestra mente, de nuestro corazón y nuestros dedos, es, sobre todo, un pedazo de nosotros mismos que decidimos compartirlo con ustedes. Gracias por hacer de un juego algo más especial, tanto como para pasar el comienzo del nuevo año frente a una computadora escribiendo esto, simplemente GRACIAS.

Atte. Dan y Nat. :D

Dia de entrenamiento

El sol cae directamente sobre mis ojos, quema mi piel lentamente, seca mis labios y que progresivamente solo consigue encender la bestia interna que lucha por escapar de la prisión que es mi persona. El viento cambio de dirección otra vez, es momento de que salga de su escondite. Los campos de heno empiezan a sacudirse con el repentino cambio del viento, la figura deforme de la criatura ahora es visible, su propia sed de sangre la delata.
La sangre chorreaba de mis dedos mientras el viejo Scrooge tomaba un sorbo de su coñac. El líquido se desbordaba por la herida sin cicatrizar que tenia a un extremo de su labio, la apariencia repugnante y desgastada del viejo era de alguna forma atractiva para las putas que sobrevivían los últimos días de la humanidad entregándose a los últimos segadores de demonios. Pero Scrooge, él era cualquier cosa menos un segador. Era un embustero, un ladrón, un borracho, un proxeneta, pero jamás sería capaz de hacerle frente a un demonio, no tiene las bolas.

Hughes, Davis y Dante: Vendetta 12


 Capitulo 5: Virgilio y sus vidas pasadas

El camino solo era alumbrado por las luces del auto de Virgilio, el cual, iba silenciosamente por la carretera alejándose de la ciudad y sus problemas, ocultándose y perdiéndose en la inmensidad de la noche donde los recuerdos son los únicos susurros que los acompañan a ambos hermanos. Virgilio baja un poco la velocidad del carro y se mantiene así por varios kilómetros hasta que Dante pregunta: ¿Por qué bajaste la velocidad? Intento recordar, y al hacerlo, pierdo un poco la concentración –respondió sin perder de vista el camino. El carro se detuvo en una curva donde el camino se tornaba rural y llevaba hasta la parte donde estaba el acantilado costero. El carro avanzo lento hasta posicionarse frente a la inmensa oscuridad que era el mar en la noche. Virgilio apago el motor del carro y ambos se mantuvieron en silencio mirando la completa oscuridad con un aire de ausencia en sus miradas.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Hughes, Davis y Dante: Vendetta 11

¿De dónde lo conoces? –murmuro Dante mientras Vincent le susurraba en el oído a Liz, esta luego se dirigió al bar mientras lo miraba con sensualidad. Si nunca has escuchado el nombre de Vincent Gray realmente no sales de tu casa, él es el más éxito empresario que haya pisado este país, con tan solo 18 años y unos cuantos dólares en el bolsillo logró ascender en el mercado de las fiestas y salidas nocturnas, él es un visionario en cuanto a lo que son discotecas, moda y arte –explico Virgilio con admiración en sus ojos. ¿Es un genio? –pregunto Dante sin mostrar ningún asombro con lo que le estaban explicando. Es un genio y mucho mas, lo conocí porque donde yo me desenvuelvo, para conocer firmas debo relacionarme con quienes las proporcionan y así conseguir una donde pueda trabajar, él es trascendental puesto que él las lidera. ¿Entonces él es tu jefe? No, él es el jefe de mis jefes.

martes, 28 de diciembre de 2010

Hughes, Davis y Dante: Vendetta 10


Siempre tuve la siguiente incógnita ¿Si Goofy es un perro, porque Pluto no tiene las mismas características que él? Me refiero a porque no se para y camina como un bípedo y empieza a hablar –menciono Hughes mientras tomaba jugo de papaya. Buena pregunta, ¿Sabias que en algunos países censuraron la imagen del pato Donald por no tener pantalones? –menciono Davis  cortando un pan. ¿Por no tener pantalones? ¿Pero porque no censuraron a Minnie por no tener nada arriba? –pregunto Hughes. Ni idea, el mundo está loco, a propósito ¿Has visto a Megatron? Mas importante aun es que desde la fiesta hace 2 días no he visto a Nat ni  a Chris. ¿Los damos por muertos? –pregunto Davis untando mantequilla a su pan. No, todavía no, y tampoco se te ocurra vender las cosas de ellos en Ebay. El desayuno prosiguió tranquilamente con las conversaciones de ambos amigos, hasta que el sonido de alguien vomitando en el baño interrumpió la conversación.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Miel

Miel. Como la de tus ojos, como la que probamos en verano, como la que no he vuelto a saborear. Miel como el reflejo de tu cabello a la luz de la tarde, con tus cigarros mentolados -para maricas- con los extraños ruidos que haces con cada vez que exhalas el humo de tus Lucky Strike. Y te crees hombre, por fumar, por querer alcohol, por tener un documento de identidad, pero te siento hombre por estar cubierto de miel. Tengo ganas de miel y la busco en tus ojos pero...


Cada vez que vuelvo a mirarte siento un codazo disimulado -Hey, no estés tan pendiente de él. Sí, sí, lo sé- respondo, aún mirándote. Quiero encontrar que me miras, entre los bocaditos y la Coca Cola. Anda, salgamos por aire, por un cigarro más, por un verano más. Tal vez no pasó tanto tiempo, sólo lo suficiente como querer un poco más de ti.


Me siento a tu lado y empezamos a comer, esquivo tus miradas y me pongo nerviosa. Me paro y me vuelvo a sentar y me cambio de sitio y vuelvo a tu lado y, dios, me encanta como me miras. Me pisas y yo hago lo mismo y comenzamos a pelear, a empujarnos, a acompañar las miradas con sonrisas. Y te siento tan cerca, siento tu sonrisa, la misma que me dabas antes de que besaras por primera vez. Y lo recuerdo todo. Me recuerdo sentada en tus piernas en el auto repleto de personas y esa misma sonrisa, la misma que me dedicas ahora. Teníamos las mismas miradas nerviosas, inseguras pero decididas. Recuerdo como despacio te acercas y sabes a miel. Siento tu mano en mi cintura otra vez, la punta de nuestras narices juntas, las sonrisas cómplices, pero vuelvo y te veo sentado en el sofá de al lado mirandome con tu risa juguetona, con tus dientes de conejo, con tus ojos miel. 


Se nos acaba el tiempo y no logro más que tu sonrisa, y me quedé con las ganas de volver al verano. Oye, ¿me acompañas a comprar? -digo en mi último intento desesperado. -Sí, claro, vamos- dices mientras te pones de pie. Salimos al frío y caminas a mi lado. Me das un golpecito en el brazo -Hey! ¿ves? tú siempre empiezas! -digo entre risas nerviosas. Te ríes también y te empujo contra unos arbustos que te llegan a las rodillas. Siento que tiras de mi brazo y ambos caemos en el pasto. Y veo miel tan cerca. Otra vez siento la punta de nariz contra mía, siento tu sonrisa, siento tus manos, siento tu aliento cerca, tan cerca que...


Me ayudas a pararme y siguimos caminando. ¿Qué quieres comprar?- entonces trato de pensar lo más rápido posible en...¡Chocolates! -respondo al instante. Aún me siento nerviosa cerca a él, tengo miedo de hacer algo mal o algo extraño o cualquier cosas. A veces pienso que no sólo quiero un pedacito de verano, sino que quiero vivirlo las cuatro estaciones. Mucho pedir.


Entré en el carro de papá fingiendo tan bien como siempre una sonrisa vacía. Veo por la ventana como dejamos atrás edificios, casas, autos, luces verdes, luces rojas, y miel. 

Noches

A veces el tiempo deja de medirse en horas, días y semanas y simplemente pasa. Siento que me pierdo de algo pero sólo me molesta cuando me doy cuenta que te extraño y por más que trate de recordar la última vez que te vi alejarte por calle, no puedo hacerlo. Aún así, me gusta recordarte sonriendome porque dicen que tú nunca lo haces. Tal vez ya pasó mucho tiempo, tal vez hemos empezado ya a dormir con otras personas (¿o sólo yo?)

Empecé a dormir con el pasado y los recuerdos de cuando recién te conocí. El pasado me cuenta historias cada noche, historias que me perdí, historias que viví, historias que olvidé. El pasado me hace reír pero, a veces, me hace llorar. Como tú. El pasado me contó cosas que no sabía, me mostró que hay historias que se repiten y otras que no volverán a suceder. Me enseñó que hay oportunidades que se pierden, puertas que se abren, ventanas que se cierran y sueños que caen.

Descubrí estas noches que el pasado se parece mucho a ti (aunque es más engreído). Ahora hablo con él por horas hasta quedarme dormida. Parece que nuestras conversaciones han ido quedándose vacías al transcurrir todo este año. Antes la noche era mi parte favorita del día para poder escuchar tantas cosas nuevas que tenías por contarme y yo a ti. Nuestras noches ya no las compartimos y me dejas despierta con un "tengo sueño, iré a dormir". Me quedo mirando el techo, pensando en ti, en todo, ya sabes.

Tengo que confesarte que el pasado me da los besos de buenas noches que tú estás olvidando. Sus besos con polvo y telarañas, pero que se han conservado tan dulces como hace tanto tiempo. El pasado me abraza y duerme mirandome, mientras tú duermes en el sofá y no vienes a mi lado cuando te llamo diciendote que tengo pesadillas. Y mis pesadillas son contigo, por eso sólo quiero que tú me abraces, me des un beso en la frente y me digas que todo estará bien.

No te pido un amor como el del pasado, sólo quiero que vuelvas a contarme cuentos antes de dormir. Quiero que me digas que me veo bonita cuando despierto despeinada a tu lado. Quiero mirar el techo contigo, almorzar juntos y tirar cerveza en el sofá. Dormir escuchando tu voz hasta que mis ojos se cierren y al volverlos abrir escucharte decirme buenos días.

Hughes, Davis y Dante: Vendetta 9


Capitulo 4: Desde el fondo del abismo

Dante dejo sobre la mesa las rosas y subió las escaleras de aquella casa inundada en la oscuridad de la noche y el silencio de la madrugada. ¿Helena? –pregunto mientras subía lentamente las escaleras de madera. El pasadizo del segundo piso era alumbrado de forma tenue por la luz de la luna que atravesaba la ventana del cuarto al otro extremo del pasadizo. El sollozar de una mujer era lo que llamaba a Dante a continuar y lo llevo hasta la habitación de la ventana donde encontró, tendida en la cama  abrazando sus rodillas, a Helena. Su rostro no era visible, dado la oscuridad de la noche y porque estaba oculto tras sus rodillas. Dante al instante se sentó al costado de ella y abrazándola le pregunto: ¿qué ha pasado?
Helena no respondía y simplemente se sumergía en las lágrimas. Fue entonces, que una tercera voz irrumpió la habitación: Ella no es la primera. Se volvió al instante para ver de quien se trataba y vio, a contra luz de la luna, un hombre con un cigarro, apoyado contra la ventana y envuelto en el humo del cigarro.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Hughes, Davis y Dante: Vendetta 8


El discurso de Dante se vio interrumpido por el sonido del claxon del carro que acababa de llegar y se había estacionado frente a ellos. Todos se volvieron para ver de quien se trataba, del carro 4x4 salió una chica aparentemente de la misma edad que Virgilio. ¡Selene! –exclamo con alegría Madelyn. ¿Es tu hermana? -pregunto Virgilio boquiabierto. Si, es la despampanante hermana de Madelyn –respondió Nat molesta, por algún motivo. Ella era alta, un poco más que Madelyn; era de tez blanca en la cual se podía ver con claridad pecas a lo largo de su rostro; tenía unos labios carnosos y rojos; el pelo castaño corto; una contextura delgada en la cual predominaban sus curvas y su muy desarrollado cuerpo, por así decirlo; pero lo que más llamaba la atención de ella, era su apariencia de chica mala, muy contraria a la apariencia angelical de su hermana.

Hola a todos ¿Listos para irnos? –pregunto Selene mientras abrazaba a su hermana la cual se tambaleaba mucho producto de las grandes cantidades de cerveza en su organismo. Esperen un momento, ¿Cómo iremos 6 personas en un mismo carro? Bueno, está bien, me sacrificare por el grupo –dijo Chris levantándose de la banca y dirigiéndose al costado de Virgilio, lo tomo por el hombro y continuo- pues yo iré encima de Virgilio. Virgilio instintivamente respondió: Jodete. Ok, no lo hare –respondió frustrado Chris. Oigan ya empieza a hacer frio, sería bueno que se apuren –sugirió Selene. Oigan el tren empieza a funcionar en 5 horas ¿esperan en la estación o quieren venir con nosotras a descansar en nuestro departamento? Virgilio lentamente se inclino a la oreja de Dante y murmuro: ¡!Adivina quienes van a tener sexo esta noche!!

El reloj despertador empieza su grito matutino para dar inicio a aquel bello día. Dante toma su mejor camisa, sus jeans limpios y planchados para la ocasión, se baña y luego se peina con sumo cuidado dado que este no es un acto propio de él pero la ocasión lo amerita, toma de entre sus colonias aquella que está casi por acabarse y se rocía en el cuello la fragancia sin ningún tipo de moderación puesto que esa es la fragancia que ama ella, cuenta las pocas monedas que tiene en su bolsillo planificando el gasto de cada uno de ellas, toma sus llaves y cierra la puerta, todo esto, realizado con una sonrisa marcada en su rostro. Camina las 4 cuadras hasta la parada de autobuses, para tomar el carro usual hasta donde vive su amada, pero antes toma un pequeño desvió, se dirige a aquella florería por la cual siempre pasa y siempre ve aquellos lirios de color rosa, el cual esta suave y finamente esparcido por los pétalos. Saca las monedas que le costaron trabajo conseguir, pero que importan las monedas, ella lo vale.

sábado, 25 de diciembre de 2010

La Caja

Hace algunas noches abrí la caja y te dije –Hola, monstruo. Te vi pequeñito e indefenso (como si en verdad pudieras ser así) pensé en el pasado, en ti. Ya no sueño con nosotros como decías cada noche. Ya no espero tus mensajes, no espero tus llamadas, ni espero verte conectado cuando entro a la PC porque ya no formas parte de mis contactos, tras haberte borrados más de tres veces, a ti y a tus seudónimos y tus amigos y todos aquellos personajes inventados.


Miré dentro de la caja la cama destendida y pude reconcerme sentada a tu lado, viendo como jugabas con las cartas y recordé tus frases, tus "hay alguien que te ha lastimado" y el ridículo "tienes miedo a amar". Recuerdo todo esto y me siento, más que ilusa, tonta, muy tonta. Cada vez que pienso en tus estúpidos planteamientos e imaginarias teorías siento como me lleno de ira, y mi corazón va más rápido, mis dientes rechinan y, a veces, mis ojos se llenan de lágrimas de impotencia de no poder cambiar el pasado.

Feliz navidad



Aca les dejo una canción. Feliz navidad para todos y procuren embutirse panetón y pavo :D
-Nataniel Dante.

Hughes, Davis y Dante: Vendetta 7


Oigan, no sé quienes son ustedes, pero me tengo que llevar a mi hermano que está muy borracho y parece que ahora tendremos que cancelar todas sus tarjetas de crédito –dijo Dante tomando del brazo a Virgilio para irse. Espera un momento –respondió al instante Virgilio quitando la mano de Dante de su brazo- yo me quiero quedar con mis amiguitos… además el dinero es lo de menos… lo que importa es la amistad –esto último dicho con una sonrisa. Virgilio… ¿de qué diablos hablas? ¡Los acabas de conocer! Pero… bueno… cierto –respondió tambaleándose. Quédense muchachos, anda llorón, no seas aguafiestas –menciono Nat. Mira Dante, tú y yo sabemos que no llegaremos muy lejos en la condición en la que estoy. Dante miro a su hermano unos segundos, luego miro al grupo de borrachos en la banca, luego volvió a dirigir la mirada a su hermano y menciono: Tienes razón. Suerte con la resaca –diciendo esto se dio media vuelta y empezó a caminar. Virgilio al instante tomo del brazo de su hermano y lo hizo regresar. Mira Dante… ves al precioso ángel de acá (señalando a Madelyn) pues su hermana nos va a recoger, así que relájate hermanito y quédate a charlar sobre la vida con estas buenas personas. 

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Hughes, Davis y Dante: Vendetta 6

Capitulo 3: El primer significado.

No puedo creer que ese pendejo allá terminado conmigo –murmuro Madelyn con resentimiento en sus palabras, mientras las lágrimas descendían lentamente por sus mejillas, las cuales, se perdían en el pico de la botella de cerveza. No sabe de lo que se pierde amor –dijo Nat tambaleándose mientras avanzaba hasta una banca que estaba en un parque. Tranquilas, yo las amo chicas –dijo Chris mientras realizaba algunos pasos de salsa con una botella de cerveza en la mano mientras se acercaba a la banca. Y nosotros a ti Chris –respondieron Nat y Madelyn mientras tomaban un trago de cerveza al mismo tiempo que se sentaban. Les juro, que por ustedes, jijiji, me volvería hombre –menciono Chris ya borracho. Nat poso su cabeza sobre el hombro de Madelyn y esta abrazo a Nat. Ven acá Chris, hay que abrazarnos todos –dijo Nat estirando su mano para coger su brazo. Chicas… deberíamos irnos, esta banca es muy fría. Chris no seas marica, nosotras estamos en falda, tu siquiera tienes pantalones puestos. Una pausa transcurrió mientras los tres se abrazaban y se quedaban dormidos, arrullados solo por las voces de los recuerdos que cargaban cada uno. Permanecieron juntos, cerrando los ojos, imaginando que la persona que tenían al costado, era aquella a quienes amaban, pero que el destino les había quitado y en algunos casos, les quitaría. Lo curioso de aquella banca de aquel parque, es que de aquel día sostuvo a más de una persona con un corazón roto, de entre los más resaltantes, se encontraba aquel chico que veía el mundo de color gris.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Nada es lo que Parece



Un momento para reflexionar sobre las cosas. Date cuenta de lo que te rodea. No seas ingenuo.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Diferencias entre hombres y mujeres antes de una fiesta de promoción.


Viniendo la época donde todo acaba y las aves dejan el nido. Llega eso que la mayoría de jóvenes espera con ansias: La fiesta de promoción.
Es por ello que tuve la oportunidad de analizar las diferentes reacciones que llevan a cabo cada uno de ellos, hombres y mujeres.
Mujeres (Quizás me salte algunos detalles importantes, pero soy hombre así que desconozco ciertas cositas que puedan llegar a hacer)
Primero está la sesión en el spa donde cientos de cremas son aplicadas en su rostro para alimentar su piel, luego les sigue los masajes y la depilación. Luego está la manicure y la pedicura. El arreglo del cabello que transforma lo usual en algo maravilloso y majestuoso. El maquillaje donde una bocanada de químicos acaricia la piel antes limpiada para dar a denotar aquellos detalles como ojos o labios, dependiendo del rostro claro.
Por otro lado, tenemos la vestimenta. Siempre me pregunte: Cuando un padre está en la sala de partos, pensara “Si sale niño podre limitarme a comprarle estupideces como dulces y juguetes de acción, pero si me sale niña tendré que comprarle dulces, juguetes, el set del juguete, la versión de verano del juguete, el set del juguete de verano, luego cuando crezca, gastar en ropa cada semana, darle dinero para que salga con sus amigas, darle dinero al desgraciado de su enamorado para que se vaya a comprar algún dulce y no vuelva hasta la próxima semana, gastar en su quinceañero, en los preparativos del quinceañero, el día en el spa y el vestido para el quinceañero, luego la fiesta de promoción, el vestido, los zapatos, los accesorios, el arreglo de ….”  Y a si la mente del padre continua y continua hasta que cuando termina de pensar se da cuenta que su hija ya tiene 3 años. Centrándonos otra vez en el tema de la vestimenta, las mujeres llegan a realizar un curioso ritual: Primero tienden el vestido sobre la cama para tener una mirada panorámica del vestido que se van a poner, luego lo toman y posan frente al espejo para ver como se verán con él, luego, si son muy soñadoras, empiezan a dar giros con el vestido contra el cuerpo mientras fantasean que bailan con aquel chico de sus sueños, una vez concretado la ceremonia, se empieza a poner el vestido.
 Luego de ponerse el vestido se miran frente al espejo y empieza una nueva etapa, llamada la incertidumbre, donde aquellos temores se ven materializados, con temores me refiero claro a aquellos kilitos de mas que no pudieron bajar o que simplemente descuidaron, posan frente al espejo, se dan vueltas y miran con suma atención cada milímetro, no, miran cada nanómetro del vestido esperando encontrar algo que salga, sobresalga o que llene mucho. Luego de revisar cada nanómetro del vestido viene la parte donde se percatan de lo bello que les queda y comienzan a pensar “Espero que ninguna chica lleve este vestido que me queda tan bonito a mi” pero una vez que pasa ese pensamiento por su mente, las cosas se tornan terribles; no se sacaran esa idea de la mente hasta que lleguen a la fiesta y luego de inspeccionar con ojo de inspector el vestido de cada una de las presentes tengan entendido que su vestido es el único en ese establecimiento.
Hombres
Todo comienza cuando tienden el terno, camisa, corbata sobre su cama o un lugar donde puedan apreciar tu vestimenta. Cambiar los harapos usuales y ponerse la camisa y el terno. Una vez puesto se cercioran que todo esté en orden, van al baño y se miran frente al espejo mientras mandan un besito volado y un guiño rápido, remojan una mano y pasan el agua chorreando sobre el pelo y listo, el peinado y la ropa están completos, luego están los zapatos. Miran sus chimpunes, zapatillas, zapatillas para jugar básquet, las Vans, las Converse, las sandalias y luego están los zapatos de colegio, es justo en ese momento cuando uno piensa “Zapatos de colegio nomas, todos llevaran lo mismo” y en parte es cierto, no muchos se esfuerzan en llevar zapatos que no sean de colegio. Luego tenemos la fragancia, el chico usual huele su axila para ver la calidad de la suciedad que carga encima, por lo que la solución rápida para ocultar su inmundicia es embadurnarse de colonia de pies a cabeza. Una vez realizada todas estas tareas pasa a algo más importante: toma asiento, prende el play y se dispone a jugar un partidito de PES2011 hasta que llegue la hora de partir.

Estos fueron los hechos más relevantes y rescatables de cada uno de los sexos. Si se desea agregar algo, son bienvenidos.

Pinche zancudo

La 1 de la madrugada, el horario usual en el que yo escribo. La hora perfecta donde el unico ruido que me acompaña es el ruido de las teclas siend... bzzzzzz. Qué fue eso? 

El silencio vuelve a inundar la habitacion... en fin.. proseguire con la historia. Lo curioso de la madru.. bzzzzz. Ok, que rayos es esto?
Bzzzz.....bzzz. El sonido viene y va de oreja a oreja. 
Es ese pinche zancudo que deje entrar de casualidad en la mañana mientras ventilaba mi cuarto.
Ni modo, a levantarme y a buscarlo. El sonido va y viene. Prendo la luz para visualizar al muy condenado. 
Me hacerco al interruptor a tientas en la oscuridad con la unica luz de la laptop como guia, prendo la luz y AAAAAHHHHH pinche luz, me cegaste T.T.
Luego de unos minutos la busqueda empieza, mis ojos se recuperaron y estoy con una buena disposicion listo para la busqueda. 
Me detengo en una esquina para tener una vista panoramica del cuarto, es cuando me doy cuenta que debi remover los cuerpos muertos de los zancudos de los veranos pasados, por lo que mis paredes y techos son un testimonio vivo de que mi sangre salia volando de mi cuerpo todas las noches, ahora, cualquiera de esas manchas que mis ojos cansados no pueden definir puede ser aquel pinche zancudo. 
La espera es larga, hasta que una de las manchas parece moverse. Se mueve unos centimetros y luego vuelve a su posicion inicial. Me acerco con mi sandalia para marcar otro testimonio de mi sangre voladora sobre la pared, me subo a mi cama para tener un mejor angulo, pero justo al momento en que me voy a abalanzar sobre el desgraciado, piso mal y todo se resume a un grito, luego el sonido de un cuerpo cayendo al piso y luego una pequeña lisurilla escapando entre quejidos. 
Me levanto, rapidamente miro para todos lados buscando algun puntito que se mueva. Entonces es cuando lo veo posado a un lado de mi PSP, me acerco con sandalia en mano y rapidamente golpeo al condenado. EXITO!!! digo dentro de mi, pero por algun motivo, todo se vuelve en camara lenta, dentro de mi pienso: "Hey, que loco, estoy en camara lenta, y ademas, mate al pinche zancudo. VIVA YO! Hey... un momento eso volando a toda velocidad al piso no es mi PSP? Oh diablos, si lo es, ni modo, el punto es que mate al zancudo." Pero justo en el momento en que siento que consegui la victoria, un punto negro diminuto emerge en frente mio.
El PSP cae la pantalla concibe una marca permanente en la pantalla, el sonido de la pantalla crujiendo es doloroso al igual que mi grito de dolor que se ve suprimido al recordar que levantar a mi madre a esta hora de la noches no se ve como algo agradable.

Son en momentos como estos donde me pregunto (sin ofender a ningun conservador de la naturaleza): De todos los pinches seres en el mundo... por que no se extinguieron primero los zancudos? En que estabas pensando Dios cuando decidiste crear a los zancudos" 
Creare estos seres para que vuelvan las noches de los seres humanos en las mas miserables de sus vidas..

Lo peor de todo es que me tenia que tocar un zancudo cachaciento. Vuela frente a mi esperando que le tire algo o intente aplastarlo. Pero que no crea que le seguire el juego..
...
...
...
Diablos, si que soy débil. La persecucion empieza, es el zancudo o yo. Los golpes se propician a lo largo de toda la habitacion, y luego de varios intentos lo logro. Logre matar al pinche zancudo cachaciento!!!! La figura del desgraciado retorciendose me divierte. Me hecho en mi cama luego de apagar la luz, cierro los ojos y me entrego a los brazos del sueño luego de haber conseguido la victoria....

Para mi mala suerte, al dia siguiente, tengo decenas de marcas de zancudo en mi cuerpo. Mi error fue no haber cerrado la ventana luego que vi al zancudo entrar.
Que asco de vida T.T

domingo, 12 de diciembre de 2010

Insomnio. Hurra!

No sé si fueron los dos kilos de pizza que me embuti en la cena, o quizas la barra de chocolate que ingeri con una botella de gaseosa, pero ahora que mis sentidos estan tan activados es un buen momento para alucinar como lo solia hacer en los inicios.

Son las 2 y 14, mis labios estan resecos y una sombra pasa por donde esta mi puerta. Asi comienza esta nota, con incomodidad y miedo. Alguna vez mencione de los hechos sobrenaturales que ocurren en mi casa? No, no lo creo, nunca hablo de mi... en fin, atribuyo la sombra a alguna ilusión óptica y continuo escribiendo. Son momentos como estos cuando agradesco no tener una hermana mujer que duerma en mi mismo cuarto, motivo? Pues odio a esas muñecas de porcelana que les regalan desde chiquitas. Tiemblo por las noches al ver su rostro, y esos ojos que nunca, pero nunca dejan de mirarte, siempre observandote fijamente y siempre esperas que en algun momento parpadee o gire su cabeza y te diga: QUE ME MIRAS? ahora que lo pienso, ya se de donde sacaron la idea para hacer las peliculas de chucky.
Otro punto interesante para analizar durante el insomnio es lo tranquilo que se vuelven las calles durante las horas de la madrugada, y las multiples historias urbanas que he escuchado a lo largo de mi vida (es ahora que aprecio las platicas de borrachos de mis parientes mas ancianos donde hablan de entre estupides y estupides, de alguna historia que vale la pena rescatar, obviametne suprimiendo las respectivas lisuras de borrachos) sobre los extraños acontecimientos que se llevan acabo en la madrugada, de los que podria rescatar en historias futuras sobre los duendecillos-luciernaga que por algun motivo habitan los manzanos y tambien de la dama de blanco. A veces me gustaria hablar con aquellas personas que duermen en las calles y que me relaten sus historias, las duras maneras en que viven, o simplemente, conocer la historia de como llegaron hasta ese punto. Muchas historias increibles se pierden con la gente que las calla al no tener un oido amigable quien escuche y transmita estas joyas a traves del tiempo.
Ahora que lo pienso, deberia dejar de pensar en criaturas de la noche y seres fantasticos, pues se aproximan las 3 de la madrugada. Qué significa esto? Pues, hasta donde tengo entendido, las cosas mas extrañas y sobrenaturales suceden a esa hora. Por qué? No tengo la menor idea.
Demonios, escuche algo moverse fuera de mi cuarto... y lo peor de mi situación es que me muero de sed, como dije en un principio, mis labios estan resecos y el terror me invade, maldito insomnio.

Sin tu esencia de escritora, solo me queda sufrir por los dos.

No es hasta ahora que senti lo díficil que era expresar notas como las tuyas. Siempre mi mundo fue escribir historia sobre mundos ajenos a mi, curiosa forma de pensar eh? Pero en verdad, la parte mas dura para alguien, es escribir sobre uno, porque cuando hacemos una introspeccion, no hay nada mas duro que conocer los sentimientos que nos agobian.
Siempre tuve una política conmigo mismo de nunca escribir sobre mí pues, la fogata es un lugar donde se comparten historias, historias sobre mundos magicos e historias inconsebibles, no sobre los temores de un adolescente los cuales pueden ser encontrados en cualquier blog comun y corriente. Pero, acaso las historias mas grandes no son protagonizadas por las personas mas comunes y corrientes, quienes viven las miserias mas grandes a partir de situaciones tan extrañas como la ficcion?
Hoy hablo de mis miedos, de mi miedo a alejarme de quienes amo, de quienes compartieron los primeros años de mi vida, de quienes de alguna forma, llegaron a formar ese músculo que funciona a cada segundo dandole vitalidad a mi ser.
Rompí mi propio código, porque es hoy, en mitad de la oscuridad y el silencio de la noche, que me doy cuenta que partes de mi se iran, algunos lejos, otros cerca, pero seran las mismas barreras del tiempo las que se encargaran de encaminarlos por otros rumbos según lo que dicen los adultos.
Hoy, me doy cuenta que quiero contar sus historias, las historias de quienes formaron la persona que soy hoy, quiero hablar de ellos porque ahora forman parte de mi.

Esta noche quiero llorar, porque le temo al destino y a las palabras de los adultos quienes dicen que simplemente, mi corazon se ira desarmando poco a poco, que lo que quede al final sera un trozo incompleto de lo que alguna vez fue. Que otros reemplazaran a quienes cargaron los pedazos de mi corazon pues sus antiguos protectores abandonaran sus puestos y que a largo plazo, me sostendre solo, pues saben? No oire ninguna de sus palabras, no importa lo crudas que sean y los ciertas que se puedan volver con el tiempo. Soy joven y estupido, y si no lo fuera, entonces dejaria de ser lo primero, tengo el derecho a creer ciegamente en que el destino simplemente se compadecera de mi, que el tiempo me mirara con amor y dejara sus barreras de lado, que en el fin de mis dias, los pedazos de mi corazon esten junto a mi, siempre cargando lo que les entregue para que fuera suyo por siempre. Y a pesar de que el doctor y la parca hayan coincidido en la hora de mi muerte, yo y ellos sabremos que se habran equivocado, porque eso que cargaba en mi pecho no era mas que un trozo inerte de carne, como siempre lo fue, pues lo que ellos buscaran no estara a la vista de sus ojos ni de sus creencias ni de su ciencia, estara escondido dentro de una caja en el fondo de cada uno de sus guardianes. Aquellos quienes son y seran el musculo vital de mi existencia. 
Llamenme como quieran, soñador o idiota, pero prefiero creer en la idiotez antes que las ideas de quienes perdieron las partes mas importantes de si mismos por creer en la miseria predestinada.

Hughes, Davis y Dante: Vendetta 5


Madelyn miraba desconcertada como Dante y Helena se miraban sin decir palabra alguna, la mirada penetrante de ella y la mirada incrédula de él  denotaban que había algo tenso sucediendo entre ellos por lo que optó dar media vuelta e irse lentamente sin llamar la atención. Dante, han pasado meses –dijo Helena mientras se sacaba los lentes oscuros. Los ojos marrón oscuro de Helena chocaron con los ojos de Dante. Una sensación de vacío en el estómago  pasó por el cuerpo de  Dante; al instante, bajo la mirada, trago saliva y trato de mantener el contacto visual. ¿Quieres salir a charlar?  -pregunto Helena. Dante vacilo un segundo sobre qué hacer, pensó unos segundos si lo que estaba sucediendo era real, miro a su alrededor, tomo un respiro y respondió: Claro, ¿por qué no? Luego empezó a caminar junto con Helena mientras se dirigían hasta el balcón. El sonido del taco en punta de las botas de Helena incomodaba a Dante, y no era de extrañarse, pues la Helena que Dante conoció años atrás era totalmente distinta.
La chica que lleva siempre jeans y polos de colores alegres ahora vestía una chompa de cuello cerrado color gris claro ceñida al cuerpo y sujeta por encima de esta, una correa de cuero negro, llevaba encima un saco morado oscuro, unos jeans pegados al cuerpo de color azul marino y aquellas botas de cuero negro y taco en punta que tanto fastidiaban a Dante, incluso la fragancia de primavera que siempre utilizaba y por alguna razón hacia recordar a uno lo bello de la vida, esa característica fragancia, también había desaparecido y en su lugar había sido reemplazada por una fragancia embriagante y que borraba los recuerdos de una linda chica de mirada tierna por la nueva mujer de presencia glamorosa y fría.  Cambiaste de perfume –menciono Dante una vez  entrado al balcón. No iba a utilizar esa fragancia por siempre ¿no crees? –respondió Helena fría y cortante sin siquiera  mirarlo a la cara. Ella se apoyó sobre la baranda de mármol y miro la ciudad, la brisa acariciaba el pelo de ella al igual que acariciaba el rostro de Dante quien estaba simplemente parado observándola, viendo cada detalle de esa nueva Helena que había aparecido ante él.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Hughes, Davis y Dante: Vendetta 4 parte 2

El viento soplaba suavemente en el balcón donde Dante se perdía en sus recuerdos, recuerdos de días en los que el amor llenaba hasta lo mas profundo de su ser. Eran esos recuerdos los que lo atormentaban, los que lo perseguían a todas partes y en todo momento. Dante miro la luna, suspendida apaciblemente allá en lo oscuro de la noche, resplandeciente y única en un gran firmamento manchado por luces que oscilaban y que la convertían en la reina del gran manto negro llamado noche. El muchacho miraba al gran satélite blanco en el cual, por alguna razón, aparecía reflejado el rostro de ella. Que dicha la de luna –pensó Dante- solo tú eres capaz de acompañarla eternamente noche tras noche, siempre alumbrando con una luz débil ese bello rostro y esos ojos…

Hughes, Davis y Dante: Vendetta 4


Este pasaje podemos nombrarlo, “Dante y la alta sociedad” o más bien, “Dante se jode totalmente y Virgilio se revuelca con unas gemelas” pero para mantener el misterio de la trama, simplemente lo llamaremos “La belleza de Helena”.

Parte 1: La flor de loto. Capitulo 2- La belleza de Helena.

Chris ya es hora –exclamo Nat fastidiada. ¿A dónde van? –pregunta Hughes desde el sofá, inmerso en su programa infantil. Una exposición de arte moderno al otro lado de la ciudad, nos tomara como dos horas en tren para llegar hasta allá –responde fastidiada por la demora de Chris. ¡DIOS, CHRIS TE DEMORAS MAS QUE UNA MUJER! –grita Nat ya alterada. Pero me veo mejor que tu amor –responde Chris saliendo de la habitación. Nat se queda perpleja con el masculino saco que carga Chris y como asienta sus masculinas facciones, las cuales a su vez, son cuidadas delicadamente. Chris… a veces me gustaría que fueras hombre –dice Nat casi sin aliento y con la mirada perdida en Chris. Sigue deseándolo cariño, porque este cuerpo de adonis es para alguien en especial –menciona Chris mientras mira de reojo a Davis, este, obviamente sigue inmerso junto con Hughes en el programa infantil.
Dante camina con sus zapatos nuevos entre las masas de personas formadas en grupos, pequeñas islas de intercambio de pensamientos e ideas, la mayoría de sus temas, son banales pero expresadas de forma culta y refinada. Virgilio se ha perdido al primer segundo que pusieron un pie fuera del ascensor, lo que nos lleva a dos posibilidades: O se debe estar tomando algunas copas con alguna chica que acaba de conocer o ya se debe estar revolcando con alguien o estar en siquiera el proceso de ese trabajo, pero probablemente debe estar ligando con algunas chicas entre la multitud. Dante por su parte, camina con las manos en los bolsillos por el gran ambiente dispuesto para la exposición de arte moderno, no muestra ningún entusiasmo por las pinturas ni esculturas. Si describimos el lugar a través de los ojos de Dante, perderíamos tanto el entusiasmo como él al instante que entro en el lugar; por ello lo describiré desde la perspectiva de alguien que puede notar los matices y colores. El piso de roble reluciente con partes alfombradas de color rojo recubre el vasto espacio de la exposición. El espacio de esta es tan grande que abarca desde un bar moderadamente grande, una mini ágora donde están dispuestos varios sofás, paredes agregadas de dry wall donde se han colgado las decenas de recuadros, mientras que las esculturas están situadas entre pared y pared para que todo visitante pueda ver los trabajos tanto en pintura como en materiales diversos, entre los cuales predominan los metales y la arcilla, y por ultimo un balcón notoriamente grande donde la gente escapa para poder admirar la vastedad de la ciudad. A un lado de la exposición, oculta al publico se encuentra la cocina, la cual solo permite el acceso a los mozos y cocineros. Una melodía que armoniza el ambiente acompaña a la presentación.
Dante pasa mirando cada uno de los cuadros, ninguno de ellos le causa ninguna emoción, quizás sea porque los colores han sido reemplazados por tonos grises. Pasar por entre las personas admiradas por la viveza y sentimientos de cada pintura es algo frustrante; Dante se mantiene observando uno de los cuadros, aparentemente parece un mar, que tiene… Dante gira la cabeza intentando encontrarle la forma a esa pintura, las personas que están expectantes junto a él murmuran entre sí sobre la pintura, Dante trata de escuchar lo que dicen, es cuando descubre que se trata de un niño arando la tierra. ¿Un niño arando la tierra? ¿Qué rayos? –se dice a si mismo mientras continua su camino. Virgilio es divisado a la distancia, 2 chicas se encuentran a los lados de él, Dante simplemente lo mira a lo lejos y una mueca de decepción se forma en su rostro pues a su mente viene Sofia. Mira a su alrededor tratando de encontrar algo que le llame la atención, algo que valga la pena, pero que desdicha la de Dante el no poder observar la belleza retratada. Dante baja la mirada, cierra los ojos, se siente sofocado por algún motivo; lentamente se dirige hacia el balcón para despejarse, se siente confundido, perdido, como si un sentimiento de embriagues lo hubiera envuelto en ese momento. El frio aire de la calle golpea al instante que sale al balcón y la sensación de desorientación se torna peor. Se apoya sobre la baranda de mármol que está en el lugar y cierra los ojos esperando recuperarse. ¿Te encuentras bien? –pregunta Virgilio poniendo una mano sobre la espalda de Dante. Sí, creo que si –responde Dante reincorporándose aun mareado. Acabamos de llegar Dante, trata de no desmayarte, quizás te necesite para que te lleves a una de las gemelas de haya atrás, aunque, creo que podría con las dos, no mejor llévate a la que es muy alta, me da cierto miedo su risa ¿puedes hacer eso por mi? –pregunta Virgilio mirando a los lados temiendo que las personas los estuvieran observando. Vamos Dante, vamos a ver algunos cuadros o quizás perseguir algunas pollitas. No, no quiero entrar, déjame unos minutos aquí. Virgilio vacila unos segundos mientras apoya una mano en el hombro de Dante, luego se vuelve hacia la exposición y se pierde entre la multitud.
Chris ¿Has visto a los chicos que están a en la esquina derecha de la escultura de la mujer desnuda? –pregunta Nat casi susurrando. ¿Te refieres a la parvada de gays? –pregunta Chris tomando una copa de champagne. Carajo Chris ¿acaso todos los chicos lindos acá son homosexuales? Cariño no te alteres que te van a salir arrugas a temprana edad, y dime ¿Para qué quieres conocer chicos si ya tienes enamorado? Pues… solo quería conocer chicos nada mas, además hace tiempo que no salgo con él, a veces siento que me evita. Tonterias Nat, el infeliz ni se despega de ti, el celular no deja de sonar desde que estas con él –concluye Chris al instante que suena el celular de Nat en señal de un mensaje nuevo recibido. ¿Ves? Ahí lo tienes. Nat saca su celular y lo abre con alegría para leer el mensaje, pero su mirada cambia cuando lee que el remitente es otro: un número desconocido, el mensaje se abre y Nat lee la única línea que contiene el mensaje: Voltea. Nat termina de leer, levanta la mirada para ver a Chris y luego con duda voltea. Una chica sosteniendo un celular con una mano y con la otra una bandeja con vasos de cervezas vacías sonríe mirando a Nat. ¿Madelyn? –pregunta con alegría. Madelyn tenía un cabello castaño lacio, una tez blanca casi angelical que hacia resplandecer su rostro en el cual, sus mejillas rosadas sobresaltaban mientras que sus ojos pardos hacían que todo en conjunto, fuera más hermoso, su sonrisa era perfecta, tenia gracia y ligereza en su alegría. ¡Madelyn! amiga ¿Qué haces con ese uniforme de moza? Trabajo como moza con una compañía que atiende eventos –respondió Madelyn con una voz muy femenina mientras se formaba una sonrisa ligera y grácil en su rostro. Madelyn miro a Chris y Nat al instante reaccionó. Oh disculpa, este es mi amigo super gay Chris, y Chris esta es mi amiga super regia Madelyn. Mucho gusto –se dijeron ambos con una sonrisa tan natural que podría decirse que era una sonrisa de quienes se conocían desde hace mucho tiempo. ¿Y cómo has estado amiga? Madelyn miro al piso tratando de mantener la sonrisa que se torno en una mueca. Victor rompió conmigo –respondió luego de unos segundos. Nat perdió la sonrisa con la que había estado desde el momento que vio a su amiga y su rostro denoto cierta tristeza. Iban a cumplir 2 años en una semana ¿no? Madelyn se mordió el labio inferior mientras sus ojos revisaban a los lados. Tranquila amiga, él se lo pierde. Escucha Nat, tengo que seguir con mi trabajo, si me esperas luego que termine la exposición podríamos ir a tomar algo y hablar sobre esto. Madelyn se despidió con una sonrisa de Chris y de Nat y se volvió a la multitud hasta perderse con la bandeja en mano. Oye Nat –murmuro Chris mientras veía como Madelyn se confundía entre las personas. ¿Qué pasa cholo? –respondió con cariño. Por ella me volveria hombre. ¿Ah? –exclamo Nat al instante.

domingo, 5 de diciembre de 2010

La parábola del pichón de cola roja y el halcón de los peñascos

Eh, muchacho, acercaos -dijo el gran maestro ermitaño. El pequeño pupilo de cachetes rosados se acercó a él y se sentó al costado del maestro de bigote canoso y ojos cansados; al lado de él, observo como el sol se ocultaba lentamente dando un bello matiz al paisaje: las praderas verdes se tornaban de un tono naranja, los arroyos se volvían de un tono amarillo al reflejar la luz y las grandes montañas asiáticas se envolvían en sombras mientras el sol descendía y se ocultaba entre ellas. ¿Muchacho, alguna vez te conté la historia sobre el pichón de cola roja y el halcón de los peñascos? -pregunto el maestro mientras encendía su pipa. Pues no maestro, cuénteme por favor -exclamo el pequeño pupilo con cierto brillo en sus ojos. Pues veras -dijo el anciano señalando a un nido de pichón que se encontraba en lo alto de un árbol...

Una vez, durante las frías tormentas en los montes Asiáticos de Tyowok, una pareja de pichones de cola roja volvía a su nido para alimentar a su recién nacida criatura. Esos pichones por duros motivos, tuvieron que posponer la migración al sur que realizaban todos los pichones de cola roja, el motivo principal, la poca fuerza que les quedaba tras duras semanas de tratar de sobrevivir de los halcones de los peñascos. Durante el retorno a su nido, una dura ventisca azoto a los pichones hasta dejarlos exhaustos y por consiguiente, muertos en mitad de la nieve.
El pichón recién nacido era débil y estaba hambriento, solo le quedaba esperar a sus padres para poder alimentarse, y a la muerte de ellos, el pichón tenía pocas probabilidades, por no decir ninguna, de sobrevivir. Pero por algún motivo, por algún extraño motivo, un halcón de los peñascos se acerco a él.
La imponente figura del halcón alzo las alas y elevo una garra, la muerte estaba preparada para llevarse al pequeño pichón, pero sucedió lo contrario, el halcón tomo con cuidado con su garra al pequeño pichón y alzo el vuelo junto con el pequeño.
Pasaron las gélidas montañas del Tyowok hasta llegar a las templadas llanuras de Chyoya donde deposito al pichón en la rama de un árbol, allí el halcón alimentó al joven y le enseño lo que era valerse por sí mismo, le enseño a respetar a la naturaleza y retribuirle, le enseño el viejo arte de cortejar alzando su penacho en alto, le enseño lo que era la amistad y lo que era, preocuparse por quien necesita una mano amiga.
El pichón creció fuerte y hermoso, y el halcón observo cada segundo de este proceso, del pequeño pichón minusválido y débil, a aquel ave que se debía mirar con respeto.

Y el halcón desapareció una tarde, al sentir que su trabajo estaba hecho. El pichón nunca pudo decirle adiós como se debía, y es que en realidad no era momento para despedirse, nunca sería el momento, pues el halcón ahora habitaba su corazón y su esencia estaba impregnada en él. El pichón continuo su vuelo por el mundo, explorando paisajes, recorriendo ríos, surcando mares, hasta que un día, se encontró con un cuervo colocorvo indefenso y perdido en mitad de los bosques petrificados del sur. El pichón se poso frente a él y le tendió un bocado, el diminuto cuervo recogió el bocado y lo comió con ansias mientras que el pichón lo observaba, y lo que él vio en ese pequeño, fue a sí mismo, hambriento y desorientado sin sus padres. El pichón le tendió su ala, no porque se vio reflejado a sí mismo en él, sino porque alguien como él en ese momento le tendió el ala aun cuando no tenía el deber, así como el padre de ese pichón, había hecho con ese indefenso halcón de los peñascos varias primaveras atrás.

¿Recuerdas cuando eras solo una pequeña maquina de pedos y mocos cuando te trajeron ante mi? Si maestro. Pues debes entender mi pequeño aprendiz, nadie me obligo a enseñarte sobre la vida, sin embargo lo hice, yo no estaré toda la vida contigo pues tarde o temprano me iré, quizás sea el camino que nos separe o quizás sea la dulce errante la que me lleve, pero quiero que sepas, que cuando alguien tiende la mano a otro, no es porque busque la mano del otro en el futuro, sino que esa mano que cargo del piso, sea capaz de cargar la de otro en otro momento, en otro lugar, y bajo otras circunstancias, así no habrá sido uno quien os haya levantado, sino habrán sido cientos las manos que te alzaron. Recuerda muchacho, quizás, en algún punto de la vida, ese a quien le tendiste la mano, le tienda a alguien a quien ames. Ahora vuela mi pichón, haz ejercicio que te veo fofo. El pupilo se limpio las lágrimas y corrió con alegría. El anciano lo observo mientras se iba, luego volvió la mirada al sol que en ese preciso momento, se había ocultado para siempre, y del último rayo de luz, emergió un ave, un halcón de los peñascos.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Hughes, Davis y Dante: Vendetta 3


Michael se quedo inmóvil observando la flor de loto. Ella me lo dio para que te lo diera, hace 4 años que tengo guardado esto para ti. Michael trato de gesticular palabras mientras que en su rostro se formaba una expresión de fastidio ante una primicia irracional, las palabras lograron ser gesticuladas luego de mucho esfuerzo y Michael con cierta molestia en sus palabras pregunto: ¿Por qué diablos guardaste esto durante 4 años? Dante se sobo los ojos, luego miro a la flor de loto y dijo: Me dijo que te lo diera, cuando te perdieras y olvidaras la esencia de amar. Michael había estado aguantando por mucho tiempo lo que decía Dante, (para Michael, incoherencias), cuando la noticia del regalo de Monique hizo que estallara. Dante maldición, eres un idiota, lárgate de aquí, ¿por qué diablos no me lo diste en su momento? ¿Por qué esperaste tanto para dármelo? Michael cerró los ojos intentando contener la ira, cuando no pudo mas tomo del polo a Dante y lo levanto de la silla. ¡Lárgate de aquí! si para esto volviste, solo para hacerme saber que me ocultaste un regalo de lo mejor que me paso en la vida, entonces mejor te hubieras quedado lejos de mi maldita seas. No eran los empujones que Michael le daba a Dante para que retrocediera hasta el ascensor lo que le dolía a Dante, sino, las palabras de odio que salían del corazón de Michael. Vete imbécil, ahora entiendo porque Helena te dejo –dijo Michael con rabia en sus ojos, fue en ese momento que se dio cuenta que en los ojos de Dante había algo distinto, algo que no tocaba el corazón de Michael, sino sus recuerdos, fue en ese momento cuando Michael entendió el porqué Dante se fue, entendió en parte, porque actuó así hace 4 años. Dante estaba contra el muro del ascensor, su mano lentamente ascendió hasta apretar el botón que lo enviaba al primer piso. Michael empezó a reaccionar, empezó a darse cuenta de la gravedad de cada palabra que había salido de él. La puerta del ascensor empezó a cerrarse, cuando Dante tímidamente murmuro lo suficientemente fuerte como para que Michael lo escuchara: Ábrelo. El ascensor se cerró y empezó a descender. Dante se sobaba los ojos porque notaba que sus lagrimas eran grises, o quizás, el mundo para él era gris.
Michael se encontraba reclinado sobre su asiento. La tarde había llegado a la ciudad y la poca luz que entraba a la oficina hacia que las letras impresas en la parte interior de la flor de loto fueran visibles. Otro sorbo mas de whisky haría que su conciencia estuviera más tranquila consigo mismo, pero a pesar de los 5 vasos de whisky que tomo esa noche, el corazón aun dolía, dolía tanto como la última frase de esa oración, dolía tanto, tanto, tanto, tanto. Dante… -murmuro Michael mientras acariciaba su mentón. Se levanto de su asiento y fue caminando lentamente con una mano en el bolsillo y con la otra cargando el whisky hasta llegar hasta la mesa de cristal donde reposaba el periódico. Michael volvió a leer ese encabezado que Dante había leído mil veces en los pocos segundos que lo tuvo al alcance. La respiración se torno suave mientras el whisky era llevado a la boca, los pensamientos se tornaron ligeros y los recuerdos fueron evocados. Sus ojos se cerraron unos segundos, luego los abrió para encontrarse otra vez con el encabezado y dentro de sí pensó: Pobre Dante. Una mueca de comprensión a su amigo se formulo y fue la primera vez en mucho tiempo, que Michael sintió un sentimiento tan cercano a la verdadera amistad y al verdadero amor hacia otra persona.
¿Qué era de una rosa sin su dulce fragancia? ¿Sin su bello color rojo? ¿Sin la viveza de los ojos enamorados que lo contemplan?
Dante se encontraba sentado en un parque a pocas cuadras de Bioadvance. Sus manos frotaban imparablemente los ojos que ahora percibían completamente el mundo de un color gris. Abrió los ojos para ver sus manos, y las percibió de un color gris, luego se volvió a la avenida que estaba detrás de él, los carros eran grises, todos por igual, el cielo era gris, las personas eran grises, las plantas eran grises, y no era porque el mundo fuera gris, sino porque para Dante, el mundo era gris. ¿Qué me está pasando maldición? –murmuro para sí mismo. Aquí estas –dijo una voz familiar que provenía detrás de él. Dante se volvió para donde provenía la voz. Era Virgilio con un saco, un polo casual, unos jeans de marca y unos zapatos que hacían juego con el conjunto. ¿Qué haces aquí Virgilio? ¿Cómo me encontraste? –pregunto Dante asombrado ante la presencia inesperada de su hermano. Pues, bueno es mejor que no lo sepas por ahora, es un tanto asqueroso y tiene que ver con un aparatito chiquito y tu durmiendo; te buscaba para llevarte a la fiesta que te mencione ayer. No lo sé –respondió Dante mientras se sobaba los ojos. Vas a venir conmigo Dante, quieras o no, es un buen lugar para que conozcas a alguna chica interesante. Virgilio… no quiero conocer a ninguna chica ahora, aun estoy asimilando la idea de un mundo sin Helena. Pues una chica nueva te ayudara a olvidarla, recuerda mi viejo dicho, un clavo saca a otro clavo, además que seguirás sintiendo algo por ella mientras no haya nadie que reemplace ese vacío que dejo en ti. Hablas como si el amor fuera un objeto que existe para llenar tus vacios como ser humano, y que se reemplaza fácilmente poniendo cualquier otra persona en su lugar. No has vivido lo suficiente Dante. O quizás no has amado debidamente –respondió Dante por primera vez mirando a los ojos de su hermano ¿Entonces qué harás Dante? ¿Te quedaras aquí atormentándote con el recuerdo de esa chica, o saldrás al mundo a darle la oportunidad a otra? –pregunto Virgilio cruzado de brazos. Deberías escuchar lo que dices –dijo Dante acomodándose en la banca otra vez. Virgilio se sentó a su costado. Te propongo algo, anda conmigo a la fiesta, y te compro unas cajas de besos de moza, sé lo mucho que te gustan. Dante se mantenía con los ojos cerrados esperando que el color gris desapareciera cuando los vuelva a abrir; se llevo una gran decepcion al abrirlos y darse cuenta de que el mundo seguía de un tono gris. ¿Vienes? –pregunto Virgilio.
¿Cerveza? –pregunto Davis mientras le mostraba una lata de cerveza casi vacía a Hughes. No, ya sabes lo que dice Chris sobre tomar alcohol. ¿Chris? Hughes…. Chris y Nat van recién 2 días en la casa. Oye, esos dos me han cambiado la vida, hasta le enseñaron un truco útil a Megatron. ¿Un truco útil? ¿Los míos no son útiles? –pregunto algo indignado Davis sin perder de vista el programa en el televisor. Davis… afrontémoslo, ordenarle a un perrito que orine jamás se llevara premios en un concurso canino –respondió Hughes también sin perder de vista el programa en el televisor. Bueno, entonces muéstrame el dichoso truco de Chris. Hughes tomo un sorbo de agua mineral para humectar sus labios resecos luego pronuncio: Megatron, tráeme Omelete. Davis y Hughes se mantenían entretenidos en el programa de televisión, ninguno perdía de vista ni por un segundo el aparato, de repente el sonido de huevos partiéndose delicadamente en un tazón, el agitar de huevos dentro del tazón, el sonido del aceite cocinándose, el musical sonido de la refrigeradora (llena curiosamente desde la partida de Dante) abriéndose y cerrándose, el sonido de las patitas de un pequeño animal acercándose al sillón interrumpió los sonidos provenientes de la TV. Megatron apareció frente a Hughes y se subió a sus piernas, en su hocico cargaba el plato de porcelana con el omelete ,un tenedor y un cuchillo, finamente envueltos en una servilleta. Gracias Megatron –dijo Hughes tomando el plato del hocico de Megatron. Davis dejo de mirar por un segundo al televisor y poso la mirada sobre Megatron. El perrito saco la lengua y empezó a agitar la cola, luego los ojos de Davis se posaron sobre Hughes quien lo miraba con una expresión burlona de quien disfruta una victoria abrumadora. Megatron, tráeme Omelete –ordeno Davis al perrito. El perrito se mantenía en las piernas de Hughes, siempre agitando su cola. Creo que no te hace caso –sugirió Hughes. El perrito acelero su respiración, la lengua del can se movía mas rápido. Hey… yo conozco esa respiración… -menciono Hughes antes de sentir como lentamente su pierna se humedecía con algo caliente.
Otro par de pantalones después.
Gracioso –menciono Davis casi sin emociones. Cállate –respondió Hughes con la misma monotonía que Davis. La puerta del departamento se abrió. Ninguno de los dos se volvió a ver quien entraba, ambos estaban inmersos en la complejidad del argumento de su programa. Hola chicos –saludo una voz femenina. Nat dejo su mochila sobre la mesa junto con las bolsas donde llevaba sus pinturas para su clase de arte. El sonido de su celular vibrando en su cintura interrumpió el sonido de las explosiones provenientes del televisor. ¿Alo? Hola amorcito. Claro que podemos vernos el viernes. Me pondré el rojo que te encanta, espera, ese creo que se quedo en tu departamento, no importa comprare otro. Nat se paseaba por la sala enajenada en su conversación, sin darse cuenta ella brincaba cada vez que él hablaba y la voz de Nat se volvía mas dulce y juguetona cada vez que el terminaba de hablar. Claro que si amorcito, yo también te amo, bye. Nat dejo el celular sobre la mesa, se sentó sobre la silla y suspiro como quien piensa en alguien importante y lejano. Luego de unos segundo Nat volvió a la normalidad al percatarse de la presencia de los chicos en el sofá. Nat se acerco a ellos y suspiro, se sentó al costado derecho de Hughes y dijo como quien intenta compartir su amor y felicidad con otros: ¿No creen que el amor es tan bonito? Es el sentimiento mas lindo del mundo, no hay nada como estar enamorada. Ajam –expresaron ambos chicos sin siquiera abrir la boca, tan solo emitiendo un sonido casi incomprensible. Que fríos son… -dijo Nat mientras se volvía al televisor para contemplar el programa que mantenía tan absortos a ambos chicos. Oigan… ¿Qué hacen viendo los teletubbies?
Los hermanos entraban por la puerta principal del edificio donde se encontraba un botones alto y fornido de tez oscura, el típico negro de seguridad que se presentan en las películas para cuidar reuniones importantes. Dante se remangaba la chompa a rayas que acababa de comprar con el dinero que Virgilio le había dado, según él, gente de alta clase, muy refinada y rica iban a estar presentes esa noche. Virgilio presiono el botón del ascensor luego se acomodo la camisa y desabotono el botón que lo sofocaba. ¿Algunas ves has intentado peinarte? –pregunto Virgilio mirando de reojo el pelo algo desordenado de Dante. Si, una vez, luego me arrepentí y jure no volver a hacerlo. Escucha hermano, antes de presentarte a la alta sociedad quiero pedirte algunas cositas, cosas minúsculas que no quiero que hagas. Me parece o.. ¿Te avergüenzo? –dijo Dante con una sonrisa mientras se abría la puerta del ascensor. No, no me avergüenzas, hace mucho tiempo que pude sobrellevar la vergüenza de andar contigo –respondió con una sonrisa mientras apretaba el botón que daba al último piso. La puerta se cerró y el ascensor empezó a ascender. Primer punto, no te emborraches. Segundo punto, si te ofrecen comida, come SOLO UNO luego prosigue después de unos minutos a probar otro, no seas muerto de hambre. Tercer punto, si ves que me voy con una chica, no vuelvas a la casa. ¿Pero a donde iré? Ponte creativo, esa banca del parque en la que te encontré parecía muy cómoda. ¿Eso es todo? Solo tres sugerencias… parece simple. Esperemos que te sea fácil… ¿te pasa algo en los ojos? –pregunto Virgilio, siempre mirando de reojo a Dante. No, ¿Por qué lo preguntas? Pues, desde que te vi, no te has dejado de frotar los ojos cada cierto tiempo, si tienes conjuntivitis mejor regresa a la casa, no quiero una epidemia en la alta sociedad que haya sido propagada por un familiar mío. No, nada de eso, es más bien, bueno… olvídalo, estoy bien –respondió Dante con tristeza, pues era muy difícil explicarle como de un momento para otro, su percepción visual había cambiado todo a un tono gris. Las puertas se abrieron y una variedad de colores abrumo a Virgilio, más no a Dante…
Michael tomaba un sorbo de su capuccino, un bigote de espuma quedaba en la parte superior de su labio. Tienes un poco de espuma en el labio, déjame limpiarlo –dijo la chica que Michael tenia al frente de él, compartiendo la misma mesa en aquel café tan renombrado mundialmente. La chica paso cariñosamente una servilleta por los labios de Michael, ella, siempre con una sonrisa, Michael por otro lado, pretendiendo una sonrisa. Entonces yo le dije a Terry que no debía jugar así con los sentimientos de… -la chica continuaba hablando mientras tomaba su frapuccino y su panecillo con piscas de chocolate encima, pero Michael ya no se percataba ni de ella ni de lo que decía. Su mirada se perdió en la inmensidad de la ciudad que se podía ver a través de los grandes ventanales que estaban dispuestos a lo largo del establecimiento. Al estar en un cuarto piso de un centro comercial, era capaz de apreciar la ciudad con una mayor perspectiva, como la gente caminaba de un lado a otro como hormigas trazando su camino hasta su colonia, los obreros, oficinistas y empresarios, siempre atados a sus tareas y oficios. Y ahí estaba caminando con mis amigas cuando vi al… Pero que esto, ¿Quienes son estas criaturas que rompen la formación de líneas obreras que se pasean por la ciudad? Michael poso la mirada más fijamente sobre estos individuos que caminaban tomados de las manos. Eran jóvenes enamorados, paseando sobre las hojas que habían caído por la llegada de la primavera; lo curioso de estos jóvenes, era el amor en sus ojos, amor tan… único y sincero, es cuando Michael se plantea si el amor puede ser único, y es también, cuando Michael recuerda esa pieza tan simplona que Dante le trajo a su oficina, esa pieza que está guardada en lo profundo de uno de los cajones de su oficina, pero lo que más recuerda de esa pieza de papel transformada en la apariencia de una flor, es la frase escrita en ella. Entonces mi madre me llamo, y hay dios mío, no sabes lo que… Michael miraba fijamente como una pareja de jóvenes algo más mayores, de unos 20 años caminaba de la mano, sin decir nada, sin mostrar alguna expresión en su rostro, luego su mirada se poso sobre una pareja de quinceañeros que oscilaban sus manos en forma de péndulo mientras caminaban, de vez en cuando sus ojos volvían a encontrarse, no necesitaban decir nada, cuando el corazón podía transmitir aquello que las palabras no, solo a través de una simple mirada, simple para nosotros, mágica para ellos. Tome el lápiz labial y se lo plante en la cara de la muy descarada, y la maldita… Una de aquellas parejas, una de aquellas figuras que rompen el movimiento rutinario y mecánico de la sociedad, simplemente se dedicaba a estar abrazada en una banca de uno de los parques aledaños a el centro comercial donde se encontraba Michael mirando. El chico le murmuraba algo al oído de la chica, ella sonreía y acomodaba su cabeza sobre su hombro, entrelazaban sus dedos y ella cerraba los ojos mientras le decía algo al oído al chico. ¿Qué piensas sobre eso? –pregunto la chica luego de terminar su panecillo. Michael regreso en si ante la pregunta de su acompañante. Pues, ¿Qué opinas tú al respecto? –respondió aleatoriamente Michael, esperando escapar de la pregunta. La chica lo miro unos segundos, el ambiente que rodeaba a Michael se torno tenso y cargado, ambos se miraban, hasta que la chica dijo: no has escuchado nada de lo que te dije ¿no? No –dijo Michael avergonzado. La chica se levanto y simplemente se fue, dejando a Michael sentado solo, mirando a la nada, no hizo nada para evitar que la chica se vaya, porque desde un principio, no sentía nada por ella, no había ningún motivo para evitar que se fuera, y cuando no hay un motivo por el cual intentar algo, es porque no se aprecia aquello. Michael miro su capuccino a medio tomar, luego volvió la mirada a la calle y vio a esa pareja que había visto en un principio. Él le estaba comprando una rosa a una señora y se la daba a su pareja, una sonrisa casi muerta emergió, pero se perdió a los pocos segundos, el joven la tomo de la cintura para caminar, quizás porque, sentía entre ellos ese frio que había en su relación, y a pesar de los pocos centímetros que había físicamente entre ellos, empezaba a haber varios metros de distancia entre sus corazones. Michael entendía, lamentablemente, ese sentimiento tan distante. Luego poso la mirada en la pareja abrazada en la banca de aquel parque y vio como sonreían sin siquiera decirse nada, Michael esforzó un poco mas su vista y noto que en la oreja de ella estaba puesta una flor de color azul. Michael miro el arbusto del costado, donde habían mas de esas flores azules, también vio como el chico tomaba una de esas flores, sacaba un pétalo y acariciaba el rostro de ella

martes, 9 de noviembre de 2010

El curioso caso de Bernardo Vasquez 3 de 3

Los días pasaron y el nombre de Bernardo Vasquez se fue perdiendo, mas en chismes y especulaciones que en murmullos sobre su nueva relación. El público, morboso y con sed de muerte, había desaparecido lentamente y pronto, se olvidaron de él. Pero esto no le importaba a Bernardo, pues ahora la única persona que quería que lo viera, era Lili. Las mañanas de avioncitos, las tardes de atardeceres en el malecón, las noches de caras tristes antes de la partida. Tom y Bernardo volvían a realizar actividades como amigos, y Bernardo ya no había vuelto a arriesgar su vida en una semana, lo que a todos, absolutamente a todos hacia feliz. Pero la felicidad no dura para siempre, eso lo tuvo que aprender Bernardo de la peor manera. Fue un viernes, en el que jugaban los chicos en la playa, Lili había llevado a unas cuantas amigas con ella junto con Bernardo y Tom. Jugaban de lo más lindo, revolcándose en la arena, nadando en el mar, aventando a Tom contra las olas. Bernardo y Lili habían nadado hasta lo más profundo. Bernardo, acércate –indico Lili con una sonrisa. ¿Qué hay? –pregunto mientras abrazaba por la cintura a Lili. Hace frio –dijo temblorosa Lili. ¿A si? Perdón Bernardo, lo olvide. Abrázame fuerte para no sentir frio. Bernardo la abrazo fuerte, sus narices chocaban, la respiración de ambos se agito. Los ojos de ambos estaban muy cerca, al igual que sus labios. Bésame.. –susurro Lili. Bernardo se lamio los labios para limpiarlos de la sal del mar. Lili hizo lo mismo, cuando ella empezó a toser. Lili hizo a un lado a Bernardo. Bernardo la soltó, y su corazón se hubiera estremecido, si es que hubiera podido sentir algo, cuando vio como sangre brotaba de la boca de Lili. Ella perdió el conocimiento y se hundió. Bernardo rápidamente la atrapo y con esfuerzos, la llevo a la orilla.
Lili tenía una enfermedad, algo que la estaba destrozando desde adentro, algo que ya llevaba tiempo ahí. Lili tenía que estar internada en el hospital, los doctores trataban de encontrar una cura para esta extraña enfermedad. Y era muy triste para todos ver a Lili, tan bella y dulce, estar postrada en una cama todo el día, y la tristeza era más fuerte en Bernardo. Ya no habían mas avioncitos, mas atardeceres, y solo caras tristes antes, durante y después de ver a Lili.
Alguna noticia de Lili? –pregunto Tom. Nada nuevo, nada bueno. Ambos amigos se mantuvieron en silencio, ambos mirando el vacio. Ese día en la playa… paso algo raro cuando estábamos haya adentro los dos solos. ¿Qué cosa? Cuando estaba abrazándola, segundos antes de que se desplomara, deje de sentirla. ¿A qué te refieres con que dejaste de sentirla? –pregunto Tom cruzándose de brazos. Al momento en que la abrace con fuerzas, deje de sentir su calor, el contacto con su piel, su respiración; tengo miedo Tom, tengo miedo de que muera, y tengo miedo también, que muera todas esas sensaciones que compartíamos, tengo miedo de estar vacio otra vez. Tranquilízate Bernardo, ella estará bien, y todo volverá a ser como antes. ¿Antes de que? Del accidente, o después de él.
Las cosas no mejoraron para nada, Lili seguía escupiendo sangre, sus pulmones se habían llenado de sangre la noche anterior y tenían que realizarle un procedimiento para evitar que se ahogue en su propia sangre. Bernardo siempre estaba ahí, siempre pendiente de ella. Y llego el día mas triste, el día que nadie quería que llegara, Lili había sido víctima de fiebres, nauseas, dolores y se ahogaba, se ahogaba en su propia sangre. Los doctores ya no podían hacer nada, ella iba a morir. Todos en la sala se estremecieron con la noticia, los padres de Lili estallaron en lagrimas, sobretodo su madre. Sus amigas lloraron, cada una apoyándose sobre la otra. Bernardo lloraba, pero no lo sabía, no sentía las lágrimas cayendo por su rostro, no sentía sus ojos lagrimosos. Bernardo corrió al baño donde se miro frente al espejo y vio un rostro incapaz de representar ningún sentimiento, en ese momento se odio, odio esta maldición que le impedía sentir, era un mundo triste, un mundo maldito para el pobre Bernardo. Lili pidió que Bernardo entrara. Los jóvenes enamorados al encontrarse bajaron la mirada, sus miradas ya no se cruzaban, quizás porque ya no se querían aferrar a los bellos momentos del pasado, o quizás, simplemente ya no querían afrontar la realidad, la triste realidad en la que estaban sumergidos ahora. Bernardo se sentó a un lado de la cama de Lili, tomo su mano, y sus temores se volvieron realidad, no la sentía. Lo siento Bernardo –dijo levemente Lili. ¿Lo sientes? –pregunto Bernardo tomando la mano de Lili con ambas manos. Siento no haber podido demostrarte todo lo bello que hay en el mundo. Te equivocas ángel mío, si lo hiciste, lo hiciste cuando me miraste con una sonrisa aquella vez, lo hiciste cuando tome tu mano por primera vez, y aun ahora, lo sigues haciendo. Bésame, por favor, solo bésame, no quiero perderme el poder sentir tus labios –susurro Lili con una sonrisa débil, pero dulce. Bernardo se acerco a los labios de Lili, y rezo, que tan solo por un segundo, que tan solo por ese maravilloso momento, pudiera sentir; los labios de ambos se juntaron, torpemente se besaron, lagrimas brotaron de ambos, Bernardo no se percato de ello, ni de las lagrimas, ni de los labios de Lili. Cuando se separaron, Bernardo descubrió que los ojos de Lili estaban más vivos, más alegres, mas…mas Lili, y Bernardo sabia que los suyos, solo mostraban una improvisada forma de alegría. Los ojos de Lili se cerraron y murmuro casi de forma desapercibida: Gracias. Bernardo se quedo ahí, parado, mirándola con esos ojos de alegría improvisada. Lili murió a las 15 horas con 36 minutos un martes de verano. El día del entierro, todos, absolutamente todos lloraban, excepto Bernardo, el cual tenía puesto gafas negras, cubriendo su impotencia de poder producir una miserable lagrima. Los días que continuaron a la muerte de Lili, fueron días amargos, el sol ya no brillaba como antes, las rosas ya no eran tan bellas como lo solían ser. El sonido melodioso de los pajaritos ya no era tan bello, es cuando uno se pone a pensar, que quizás Lili era la que hacia brillar el sol, que Lili hacia que las rosas fueran bellas porque su belleza era comparable y que quizás, los pajaritos ya no cantaban las mismas melodías dulces de antes, porque ya no había a quien cantarle.
Hundirte en tu propia soledad no te hará sentir mejor –dijo Tom entrando al cuarto de Bernardo. Todos sentimos su perdida, todos seguimos afligidos, pero intentamos continuar nuestras vidas, la gente muere, debemos afrontar ese hecho. Tú no entiendes como me siento Tom –respondió con una voz fría carente de sentimientos Bernardo desde su cama. Tu nunca has perdido el poder sentir, tu nunca haz sentido la perdida de una persona tan especial en tu vida ¡Tu nunca has besado a la chica que amas en su lecho de muerte y no pudiste sentir nada de ese beso! Tú jamás serás capaz de sentir lo que yo siento en este momento –respondió Bernardo con ira. Tom sin darse cuenta había inclinado su cuerpo hacia atrás. Déjame solo Tom, por favor. Si así lo deseas –respondió con tristeza Tom. Lagrimas brotaban de Bernardo, caían sobre sus sabanas y se perdían ahí, pero él no se daba cuenta de esto. Intento dormir, soñar con ella, quizás, solo así recordaría lo que era sentir su piel. Dime que esto es realidad... ¿Porque lo dices? –susurro Lili extrañada. Por que sufriría al saber, que lo más bello que me sucedió en mi vida, fue un sueño. Esto no es un sueño, esto es tan real como este viento que nos acaricia…tan real como este viento que nos acaricia….tan real como este viento….tan real. ¿Y si no lo fuera? Bernardo abrió los ojos, era de noche, la luz de la luna se colaba por entre sus cortinas e iluminaba su cuarto. Y si no lo fuera? La pregunta aun rondaba por su cabeza.
Brandon Dil llego un jueves a la ciudad, esperando impaciente el show que marcaria de por vida la carrera de Bernardo. Este show lo convertiría en una leyenda, o lo convertiría en un simple murmullo de lo que alguna vez fue. El show se realizaría en el acantilado donde comenzó todo. Un lugar emblemático para todos, y también un lugar intrigante para Brandon Dil. Este chico tiene un aire teatral… si puedo sacar a flote todo su potencial, llegara lejos. Las personas se aglomeraban frene al acantilado, esperando a la llegada de Bernardo, el chico inmortal. Brandon Dil miraba su reloj de bolsillo, eran las 6 y 15, la hora establecida por él para encontrarse. La gente empezó a murmurar hasta que los murmullos se tornaron en una sinfonía de susurros. Bernardo había llegado. Tenía puesto una camisa a rayas, unos jeans algo gastados, y unas zapatillas que había comprado hace unos días. La muchedumbre se abrió formando un camino hasta Brandon Dil. Estas preparado muchacho? –pregunto Brandon con una sonrisa. Si –respondió a secas. Tom miraba desde lo alto de un árbol. Las amigas de Lili miraban desde uno de los extremos del gran mar de gente. Los murmullos se disiparon lentamente hasta que todo quedo en silencio. El sonido de los graznidos de las gaviotas acompañaban el sonido de las olas del mar meciendo la arena. Bernardo estaba frente al acantilado, la gente había formado un circulo ante él. ¿Que estará planeando hacer? ¿Se va a tirar? Que poco creativo –murmuraba la gente. Bernardo ignoraba las murmuraciones, levantaba la mirada hacia el cielo, luego miraba al horizonte, mientras el sol se ocultaba allá en el infinito. Cerró los ojos para recordar el rostro de Lili, luego se volvió a la multitud, los miro de derecha a izquierda, todos los ojos eran iguales. Una lagrima escapo de los ojos de Bernardo, él no sabía porque había surgido esa lágrima, esa lagrima tan fría que recorría su mejilla, pasando por sus labios y cayendo por su mentón. La fría brisa marina acariciaba la piel de Bernardo mientras este retrocedía de espaldas hacia el acantilado. Esto es un sueño –fue lo único que dijo Bernardo antes de tirarse al vacío. Las personas vieron como Bernardo levanto los brazos hasta formar una cruz con su cuerpo, luego se tiro, siempre mirando al público, como todo un artista. El cuerpo de Bernardo caía lentamente al vacio, cada segundo era más largo que el anterior, hasta que llego un momento, donde simplemente, quedo inmóvil en el tiempo. Bernardo abrió los ojos, y una luz cegó sus ojos. Estaba echado en una camilla, fría, pero suave. Bernardo se levanto de golpe, cuando sus ojos chocaron con los de Lili, quien estaba sentada a un costado de su cama, con una sonrisa dulce, con una mirada tierna. ¿Estoy muerto? –pregunto Bernardo mientras era acariciado por las suaves y tersas manos de Lili. Estas en casa amor –susurro Lili con una voz cálida.