domingo, 15 de mayo de 2011

El porqué de las cosas: Buses peruanos parte 1 de 2

La División de Investigaciones Pitufinas (a.k.a DIP) ha realizado innumerables seguimientos a aquellos sucesos, eventos, curiosidades que pasan desapercibidas por el ojo común y que solo pueden ser narradas en este blog.

De los productores de “El porqué de las cosas: Baño de hombres y mujeres” llega:

Crónicas de Bus Peruano

Son las 6 de la tarde, la hora pico donde los trabajadores terminan su jornada laboral y proceden a tomar los transportes que los llevaran a sus hogares, de entre los trabajadores se encuentra nuestro sujeto de prueba Bobby. Bobby espera en la esquina de siempre a que el bus se detenga a llevarlo hasta su hogar. Tiene un maletín de cuero en una mano, su saco le es incómodo y los zapatos lo están matando, lo único que desea es poder quitárselos una vez llegado a su hogar para luego tirarse en su cama y darse el lujo de dormir unas cuantas horas.
Luego tenemos a nuestro infiltrado Cliff Pacheco, el cual, estuvo esperando en el paradero inicial del bus durante una hora para poder sentarse en el asiento de adelante, donde según cuentan los testigos interrogados, se puede apreciar el complejo lenguaje que utilizan los cobradores, los choferes y los infaltables dateros. La misión de Cliff es poder entender el comportamiento de los tres durante un solo recorrido.
Y para darle sabor a la trama, tenemos a Timothy, el niño que está destinado a morir para alimentar la necesidad de sangre de nuestro lector.

Cliff sube junto a una multitud de personas que se aglomeran del bus formando un pico de botella donde el más fuerte pasa. Una vez sentado en la parte delantera del bus, Cliff procede a apuntar todas las acciones que el chofer al cual denominaremos bajo las propias palabras del cobrador como “Rata Amarilla” (podría hacer referencia a la camisa amarilla que utiliza (aunque ahora que lo veo de cerca, pienso que en sus mejores días aquella camisa era blanca)) Por otro lado, denominaremos al cobrador como Verdezila (quizás haga referencia a la cara desgastada del cobrador y a su aire a fumador asiduo). El carro emprende la marcha con los asientos ocupados en su totalidad y una sola alma que se mantiene parada y aferrada de los barrotes de metal oxidado que hay en la parte de arriba del bus.
El bus demora mucho y Bobby se impacienta, simplemente quiere desaparecer de aquella esquina. La gente se aglomera junto a él, los buses con distintas rutas parecen no ser del interés de ellos. Es cuando divisa su bus a unos 20 metros cuando se percata de que aquellas 25 personas junto a él también esperan el mismo bus. Bobby mira a la anciana de su derecha quien lo mira con una sonrisa placentera que tiene plasmada: “Asiento reservado, asiento reservado MUAJAJAJAJA” Maldita anciana –piensa Bobby. Ella sabe que aunque se forme el pico de botella en la entrada, la gente se abrirá para dejarla pasar, sacara al joven universitario que está totalmente agotado y que imprudentemente se sentó en el asiento reservado y tomara su asiento sin ningún esfuerzo, sin decir nada, pues será la mismas personas del bus quienes pasaron lo que él estaba a punto de pasar los que le dirán que le otorgue el asiento reservado a la señora. El joven se tendrá que levantar con molestia, cansado y con horas de sueño acumulado por el estudio mientras que la señora descansa plácidamente en el asiento luego de la caminata ligera que acababa de dar.
Bobby vio todo esto a través de sus ojos y no podía permitirlo. Mira a su izquierda y se percata de cómo la gente se va adelantando para no lucharse el pico de botella. El también hace lo mismo, empieza a avanzar, las personas empiezan a correr hacia el bus. Cliff desde la ventana puede ver como las personas empiezan a correr por sus vidas. “Es un evento único, ni la misma naturaleza pudo igualar este movimiento de masas que estaban llevando acá los transeúntes y pasajeros” Es en ese preciso momento que Cliff se percata de la mirada que le da el cobrador al chofer, es una mirada que se traduce a: Prepárate para el gran impacto. El carro frena, Rata amarilla con un rápido movimiento de manos apretar botones en el panel escondido debajo de la foto de la Sarita que se encuentra a un lado del timón.

Ahora consultemos con nuestro experto en ingeniería automovilística, Tito Tarazona. Díganos Tito, que significa esos botones que apretó Rata Amarilla. Pues simple (nombre omitido) la función de aquellos botones sirven para activar las patas hidráulicas que se despliegan por debajo del micro para mantener la estabilidad al impacto del pico de botella. La señal para activar las patas hidráulicas lo da el cobrador quien calcula rápidamente la fuerza con que impactaran las personas, este cálculo toma en cuenta: 
  
-La cantidad de personas
2.       -La edad de las personas
3.       -El sexo de las personas
4.       -La procedencia laboral (esto sirve para saber el equipaje extra como mochilas, maletines, etc.)
5.   -Y por último, el físico de las personas (para sacar una cuenta de cuan poderoso será el impacto y las arremetidas que se darán para poder entrar)

Continuando con la investigación. Bobby se encuentra en mitad del pico de botella, la pelea es ardua, los jalones de ropa, los golpes bajos y las mordidas usuales le son indiferentes. Hasta que gira la cabeza para ver hacia tras. Es allí cuando se percata que la anciana está a un metro de él, acercándose de lo más tranquila y con una sonrisa de complacencia, pareciese que la pelea dentro del pico de botella le alegrara. Bobby tiene que hacer algo, la gente empieza  a pasar con mas orden y antes de que él entre, mira a la anciana que acerca su mano arrugada al pasamanos del bus para poder pasar y sin pensarlo dos veces, Bobby lanza una patada que la deja tendida en el piso. Sube al bus abarrotado de gente y pensando encontrar miradas de reproche de los pasajeros, encuentra miradas de agradecimiento, miradas que decían “Gracias, nos salvaste a todos” Luego se voltea hacia el chico universitario que está sentado en el asiento reservado, este lo mira con una sonrisa cansada, una sonrisa que gesticula con las pocas fuerzas que le quedan luego del largo día de estudios.

El bus parte dejando a la anciana, y es desde este punto donde la verdadera investigación se inicia…

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