Capítulo 4: Odiemos todos a Dante.
Los vasos de cerveza chocaban mientras que los jóvenes borrachos cantaban canciones exitosas de los 70´s y los 90´s. Ambos hermanos se miraban mutuamente, uno analizándolo al otro, el otro simplemente esperando que el otro termine de analizarlo. Dante está claro que eres un idiota y que cualquier cosa que te diga no ayudara mucho esta vez –aclaro Virgilio una vez que termino de analizar lo que le había contado Dante. ¿No hay nada que pueda hacer? –pregunto Dante dejando su vaso de cerveza al costado de los nachos. Dime ¿Qué tienes planeado decirle a Madelyn para que te perdone por tu ineptitud? Pues, bueno… pensaba decirle la verdad. ¿La verdad? ¿Quieres decirle que tu ex te movió el piso y te fuiste volando tras de ella? –pregunto Virgilio sarcásticamente. Si, tienes razón eso no serviría mucho, entonces ¿Qué hago? Bueno, no hace falta decirte que decirle la verdad a una mujer es malo. ¿Entonces ahí que mentirles? –pregunto Dante intrigado mientras tomaba un puñado de nachos y los sumergía en la salsa de queso que había a un costado del plato. No precisamente mentirles, más bien, decirle la verdad a medias. ¿O querrás decir mentirle a medias? –cuestiono Dante. Llámalo como quieras, el punto es, que si los hombres, absolutamente todos los hombres le dijéramos a las mujeres cada babosada que hacemos, todas nos odiarían. Pero Virgilio… un gran porcentaje de mujeres odia a los hombres. Cierto, pero esas mujeres tuvieron la mala suerte de conocer la verdad al 100%. No me convence la idea de mentir. Mentir a medias –corrigió Virgilio.
Imagínate la siguiente situación:
Ella se encuentra bajo la luz de la luna en el viejo puente que está en las colinas pasando la avenida principal. Allí el sonido de los grillos y sapos croando la ira calmando hasta que llegues tú. Llegas, ella te mira indiferente, tratas de decirle algo bonito para que haya contacto visual entre ustedes. Una vez que ambos están conectados visualmente, ella te preguntara: Dante ¿Qué paso en la cena? Y tú con toda la sinceridad del mundo responderás: La verdad Madelyn (tomando su mano y mirándola a los ojos) apareció Helena y… bueno, me hizo recordar lo especial que era y lo mucho que la quiero, razón por la cual, en vez de seguirte a ti mientras llorabas desconsoladamente fui tras ella para probar suerte e intentar ganarme un beso de ella (finalizando esto con una sonrisa). Ella te tirara un puñete en la cara, se ira, algún vago desgraciado aparecerá mientras estas inconsciente y te robara todo lo que tengas puesto. Luego vendrás llorando hasta acá y yo te diré: Imbécil.
Ya… ahora que lo pienso ¿Por qué le estoy dando una explicación si ni siquiera somos algo? Es decir, si fuera mi enamorada merecería alguna explicación pero… -pregunto Dante mientras gesticulaba con las manos. Dante, Dante cállate, ¿Sabes porque los hombres le piden disculpas a chicas que no tienen ninguna relación formal con ellos? –pregunto Virgilio. ¿Porque es lo correcto? –contra pregunto Dante mientras tomaba cerveza. Dante, sabes que si haces lo correcto, las mujeres terminaran odiándote. Entonces no sé porque lo hacen –dijo Dante dándose por vencido. Es simple, porque nos encanta tener una chica tras nosotros, y a decir verdad, eso también pasa con las mujeres, les encanta que los hombres anden tras ellas, y ahora que lo pienso mucho más, podría asegurarte que eso es lo que hace Helena. Eso… eso puede ser verdad –dijo Dante haciendo una mueca mientras pensaba. Regresemos con el tema de Madelyn.
Imagina ahora esto:
Llegas al viejo puente y esta ella mirando su reflejo bajo la luna. Te acercas y le dices un cumplido, se voltea y tú la miras y le empiezas a hablar de cuan hermosa es bajo la luna, etc., etc. Ella se hará la difícil pues querrá que te arrodilles a ella y que le pidas perdón besando sus pies. Ten por seguro que ella te perdonara, está pactado desde el principio que te perdone por el hecho de que ella se muere por ti, lo único que quiere en ese momento es saber que sientes algo por ella. Tomaras su mano y le dirás cualquier babosada que se te ocurra. Su corazón se estremecerá y será el momento perfecto para arremeter con las verdades a medias. Le dirás: (Virgilio haciendo una voz gruesa) Cariño, perdóname por haber sido tan estúpido (Si te insultas a ti mismo te dará más puntos con ella) estaba confundido en ese momento y tenía tantas cosas en la cabeza por la presencia de Helena y las cosas que me dijo, ella me seguía y no sabía cómo actuar sin incomodarte, pero cuando te levantaste de la mesa y te alejaste de esa forma, mi corazón se partió, bla, bla, bla. Y fue en ese momento que me di cuenta cuán importante eres para mí, que fui un tonto por alborotarme por una chica que no te llega ni a los talones pues tu eres bla, bla, bla. Ella dudara de ti, no se sentirá satisfecha y querrá una prueba de tu sumisión a ella por lo que dirás a los pocos segundos: No ha pasado ni un segundo sin que yo piense en ti, en tu sonrisa, en cuan hermosa eres, bla, bla, bla y ahora que te tengo frente a mí me doy cuenta cuán importante eres para mí. La tomas por la cintura y la besas muy apasionadamente y todo solucionado y mucho mejor que antes, ella no te odiara, te quedaras con la chica y ambos serán felices hasta que otras chica te mueva el piso o ella se meta con algún chico mientras está contigo, pero esas son probabilidades mas no hechos.
Pero si le digo todo eso… parecerá que en verdad quiero algo con ella, especialmente en la parte en que la besó –explico preocupado Dante. ¿Acaso no la quieres besar? –pregunto Virgilio intrigado. Claro que no, solo lo haría si estuviera seguro que quiero algo con ella. Qué raro eres Dante, no parecemos hermanos, yo la besaría sin pensarlo. Puedo hacerlo, pero no sería lo correcto. Dante olvídate de lo que es correcto, ¡bésala ya maldición! O piensas que tendrás una oportunidad con Helena. Pues… -empezó a hablar Dante. O rayos Dante, en verdad lo estás pensando –exclamo Virgilio asombrado- pensé que el asunto con Helena lo habías olvidado. ¡Si lo olvide! Mentira, te sigue moviendo el piso, tu solo pensaste haberla olvidado por el tiempo que dejaron de verse, pero ahora que la viste te volviste a enamorar de ella. Eso… eso… no lo sé. Dante, te daré el sabio consejo que te daría cualquier otro hombre: Si tienes dos mujeres por las cuales babeas, simplemente agárrate a la que sea más fácil y si puedes agarrarte a las dos, hazlo. Y como tu hermano te daré el siguiente consejo: Agárrate a quien puedas. Ambos consejos son iguales –menciono Dante. Pues si… porque ambos vienen de hombres –dijo Virgilio con una sonrisa.
No creo que hacer lo que te dice tu hermano sea una muy buena idea –dice Hughes mientras sirve un poco de jugo a su vaso de leche. Por eso recurrí a ustedes –dijo Dante acariciando la cabeza de Megatron el cual se encontraba reposado en su regazo. En algo coincido con tu hermano –empieza a hablar Davis- si le dices la verdad a Madelyn, te tirara un puñete en tu cara, pero no será un puñete como los que los mortales suelen dar, será uno de esos puñetes de mujer despechada que borraran tu rostro para siempre. Yo he escuchado un caso de un hombre que se quedó sin rostro –menciono Hughes al instante que escucho hablar a Davis- le dijo a su mujer que había estado acostándose con su hermana y ella le tiro un puñete tan fuerte que emparejo la superficie de su rostro volviéndolo… plano por así decirlo. ¿Dónde viste eso? –pregunto Dante incrédulo. En… un periódico chicha, pero era el mejor periódico chicha así que debe tener cierta veracidad –aclaro Hughes.
Pero Dante, ¿ya te aclaraste? –pregunto Davis acomodándose en la silla. Define “aclarar” –dijo Dante. ¿Aun piensas declararte a Madelyn? –pregunto Hughes. Digamos que lo estoy posponiendo indefinidamente. ¿Y la razón de que lo pospongas se debe a Helena? –pregunto Davis. Creo que sí. Eso es malo –menciono Hughes. ¿Y qué paso con Michael? Dijiste que te lo habías encontrado mientras buscabas a Helena. Si, con respecto a eso, paso algo interesante que motivo, por así decirlo: “una idea mayor” –explico Dante. ¿“Una idea mayor”? No entiendo –dijo Hughes. Yo tampoco –dijo Davis. Dante miro a ambos y sin decir más metió su mano a su bolsillo y saco la piedra que le dio Michael y la puso sobre la mesa. Hughes y Davis la miraron por unos segundos, luego miraron a Dante y preguntaron al unísono: ¿Qué es eso? Una piedra –respondió Dante con una sonrisa. Lo sabemos, pero ¿Qué significa? –pregunto Hughes. Esto es lo surgió del encuentro con Michael. ¿Una piedra? ¿Cómo rayos surgió una piedra de ustedes? –pregunto Hughes. Dante… ¿tienes cálculos renales? –pregunto Davis. No, no entienden, tengo una idea para demostrarle a Michael que sus ideas están mal, que esta mal encaminado, que lo que le dije yo y lo que le dejo Monique significan algo, significa que nos importa y que velamos por su bienestar. ¿Y piensas lograr eso con una piedra? –cuestiono Hughes. Sera más que eso amigos, será un movimiento, déjenme explicárselos.
¡Venderemos piedras! –exclamo Dante con una sonrisa de oreja a oreja. Hughes y Davis miraron a Dante, luego se miraron y regresaron la mirada hacia Dante. Ya en serio Dante, que es esta piedra –dijo Hughes tomando en sus manos aquella piedra tan común y corriente. Amigos, es en serio, tengo una idea para probarle a Michael que sus ideas con respecto a la vida están erróneos, y tengo todo un plan para probárselo con esa piedrita. Dante espero que estes drogado como la vez que quisiste vender aire en bolsa –dijo Hughes reclinándose sobre su asiento. O como la vez que estuviste borracho e intentaste venderle a una mujer su propia alma –menciono Davis. Lo del alma fue gracioso –menciono Hughes riéndose. Si ¿recuerdas como lo miro el esposo de esa chica? –menciono Davis. Si y lo mejor fue cuando le dijo a su esposo que también tenía su alma en una bolsa con aire y que para tenerla tendría que comprar ambas. Ya cállense –dijo Dante frustrado- esto es diferente, y no estoy bajo el efecto de ningún alucinógeno, narcótico o toxina, esto se trata de una idea de verdad. Ya… ¿Y cómo planeas venderlas? A fin de cuentas son piedras comunes y corrientes –explico Hughes. ¡Exacto! Allí recae la magia de las piedras. Ok, ya me perdí –dijo Davis levantando una ceja en señal de confusión.
Michael cree plenamente en que la felicidad reside en la cantidad de bienes que uno posee y el poder que uno adquiere con él, razón por la cual da fe que el dinero es el único medio para alcanzar la felicidad. Pero Dante… realmente, el dinero emula muy bien la felicidad –menciono Hughes con seriedad en sus palabras. Es cierto, pero él depende de ella para ser feliz ¿Qué pasara cuando esa vida llena de lujos desaparezca? –pregunto Dante igual de serio que Hughes. Un vacío inconsolable lo consumirá –agrego Davis. Lo peor de todo es que esa realidad a la que puede llegar a sumergirse Michael, no está muy lejos de cumplirse. ¿Qué quieres decir? –pregunto Davis. Megatron se levantó del regazo de Dante y se dirigió a comer de su plato. Luego de que Michael y Helena se fueran, antes de irme de tomar el elevador, un hombre se acercó a mí y me hablo de Michael. ¿Quién era? –pregunto Davis. Era… era… espera un momento, no recuerdo bien su nombre ¡espera, tengo una tarjeta de él! –exclamo Dante metiendo su mano al bolsillo. Aquí esta –dijo entregando la tarjeta a Hughes. Davis se asomó a ver lo que decía la tarjeta mientras que los ojos de Hughes se asombraban al leer el nombre que estaba escrito en aquella tarjeta. Dante… hablaste con Gustavo Villalobos –dijo Hughes con un tono incrédulo mientras que Davis tomaba la tarjeta de las manos de él y lo leí muy de cerca para cerciorarse que era de él en verdad. ¿Es alguien muy importante? –pregunto Dante tratando de no parecer muy tonto. No lees los periódicos ¿no? –pregunto Hughes. Dante… ¿recuerdas cuando el país estaba en una crisis total donde cualquier expectativa de alzarnos como nación estaba totalmente perdida? –pregunto Hughes algo fastidiado. Amm, si –respondió tímidamente Dante. Este hombre fue el que diseño el plan económico para sacarnos de los aprietos, de no ser por él, seriamos un país del tercer mundo. ¿El presidente no fue el que nos sacó de esa crisis? La verdad no, Villalobos diseño el plan, el presidente solo lo ejecuto y recibió todo el crédito de parte de los medios de comunicación, solo las personas que leen y se informan diariamente como Davis y yo, sabemos eso. ¿Pero qué te dijo? –pregunto Davis. Pues, que las cosas que estaba haciendo Michael estaban causando descontento en la junta de inversionistas y que planean reemplazarlo por otra persona más capacitada y que fue uno de los fundadores originales de BioAdvance. ¿Te menciono de quien se trataba? –pregunto Davis con una mirada pensativa. No, solo menciono sus antecedentes. ¿Qué más dijo? –pregunto Hughes. Dijo que al igual que yo, deseaba que Michael volviera a ser la persona que solía ser, que si tenía alguna idea de cómo hacerlo, que lo llamara, fue por eso que me dio su tarjeta. ¿Piensas presentarle este proyecto de venta de piedras? –pregunto Hughes. Pues sí, luego de que llegue a algo concreto y que pueda presentar, para hacer eso, voy a necesitar su ayuda muchachos. ¿Qué dicen?
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