sábado, 19 de febrero de 2011

HDD: Vendetta-Piedritas Inc. 2


Madelyn abrazo a Dante y le dio un beso en la mejilla despidiéndose de él en el preciso momento que aparecía el tren en la estación. Un gesto con la mano despidió a Madelyn de Hughes mientras ella entraba al tren y se perdía con el resto de las personas que se aglomeraban en el pequeño espacio de sus vagones.
¿Tienes algo con ella? –pregunto Hughes en el preciso instante que quedaron solos. Dante lo miro con una sonrisa de quien se divierte de una pregunta incomoda y respondió: No, ¿qué te hace pensar eso? Pues la forma en que ustedes dos se tratan entre sí, las sonrisas, los abrazos, los gestos y guiños, a eso me refiero. Eso son cosas de amigos Hughes. Dante, los amigos no te abrazan y te dan un beso en la mejilla como lo hizo ella, teniendo en cuenta que a mí solo llego a hacer un gesto con la mano para despedirse. Es que a ti te conoce menos. Dante, la conozco hace 6 meses desde que nos la presentaste, tu solo la llevas conociendo 8 meses. Una pausa prolongada se produjo mientras subían las escaleras para llegar a la calle y tomaban un bus que los llevaría hasta el departamento.

Una vez dentro del bus y sentados en la parte final, Hughes dijo: ¿Ella te interesa? Dante quien miraba la calle pasar a toda velocidad a través de la ventana se volvió a Hughes y pregunto: ¿Qué quieres decir con eso?  Quiero decir si piensas tener algo más que una amistad con ella. ¿Una relación? Sí, eso. No lo sé. ¿Entonces te gusta? Pues sí, pero… ¿Pero qué? Esta Helena. ¿Helena? Dante ella ya desapareció de tu vida hace mucho, que tiene que ver ella en este momento. Aun pienso en ella por las noches. Eso, supongo que es normal. No es solo eso.

A veces estoy en la oscuridad, mirando el vacío de la sala, mientras que ustedes duermen, mientras que Megatron duerme. La veo sentada en el otro sillón que esta frente a mí, sonriéndome y mirándome con sus bellos ojos marrones. Lo peor de todo es, que a veces dudo si es realidad, porque desde que conocí a Madelyn, siento la fragancia de Helena en la mayoría de lugares que voy. Como si ella pasara cerca de mí, como si quisiera que con su fragancia no la olvidara. ¿Desde qué conociste a Madelyn? Es como si Madelyn hubiera traído consigo esa extraña sensación.
Curioso caso tuyo –fue lo único inteligente que pudo llegar a decir Hughes- Por otro lado Dante, es solo una ilusión, y por más que fantasees con Helena debes entender que ella está en otro lugar donde es más feliz, tú mismo dijiste que con la nueva vida que tenía, ella era más feliz. Mentí –interrumpió Dante- sé que ella es infeliz, donde sea que este. El punto Dante, es que Madelyn puede ser una oportunidad para ti, puede ser aquella persona que te saque a Helena del organismo definitivamente, además, se nota a leguas que ella esta perdidamente enamorada de ti. ¿Estás seguro? –pregunto Dante incrédulo.

Obvio que se muere por ti –dijo Nat mientras pelaba una naranja. Dante, todos nos hemos dado cuenta de que ella quiere algo contigo, tu eres el único que parece no haberse percatado de ello –menciono Davis dejando a un lado los papeles de su trabajo, el cual había estado revisando desde que Hughes y Dante habían llegado al departamento. Tú también piensas lo mismo –dijo Dante mirando a Chris quien estaba sentado en uno de los sillones mientras tomaba un batido. Chris dejo su batido sobre la mesa que había al centro de la sala, miro a Dante con un rostro inexpresivo y dijo lentamente: Los hombres son ciegos como topos, no se darían cuenta de que una chica linda está enamorada de ellos aunque la tuvieran en frente –diciendo esto se volvió levemente a Davis quien miraba con suma concentración dos papeles de su trabajo y los comparaba.
Dante suspiro de preocupación y mirando a cada uno dijo: Gracias por lo que me han dicho, pero solo una persona podría darme la total seguridad que necesito.

Rene, ¿A Madelyn le interesa alguien románticamente? –pregunto Dante mientras licuaba un surtido. Rene, quien se encontraba atendiendo a 5 personas a la vez logro decir: ¿Por qué lo preguntas? A Dante le gusta Madelyn –agrego Diana, una de las chicas que trabajaba junto a Dante y que se había percatado del amoroso entorno que había entre Dante y Madelyn siempre que ella venia. Dante miro a Diana con una mirada de enojo acompañado de una mueca de desaprobación mientras que ella simplemente sonreía disimuladamente tras ese aspecto gótico que siempre llevaba. Dante, Dante, Dante, mi supervisor favorito, parece que la flecha de cupido ya llego a tocarte. Oigan chicos, ¿A Madelyn le gusta Dante? –pregunto Rene hacia la cocina a lo que todos respondieron: ¿Qué no lo sabía él? Rene miro con una sonrisa a Dante que le dio más seguridad. Ambos siguieron inmersos en el atareado labor de la preparación de jugos hasta que de un momento a otro, el cítrico aroma de las naranjas y mandarinas fue poco a poco aplazado por el aroma de una persona en especial, Helena. Dante dejo de cortar frutas por un momento para oler el aroma y tratar de encontrar la fuente de ella, pero era imposible, el aroma estaba en el ambiente, como si hubieran utilizado la fragancia de ella y la hubieran esparcido en un ambiente cerrado donde él se encontraba.

Sofía miraba las palomas que comían las migajas de pan que Virgilio lanzaba al piso. La brisa marina acariciaba los cabellos de ambos hermanos mientras que la puesta del sol que daba a contra luz el rostro de Sofía, la hacía más tierna hasta el punto de parecer un ángel. ¿Tenías que preguntarles a todas las personas que la conocían para sentirte seguro? Pues, si, por eso también te pregunto a ti, tu llevas saliendo con su hermana hace unos meses ¿Te ha dicho algo? Bueno, en realidad nuestras conversaciones no son muy trascendentales, la mayoría de veces terminamos en el tema de Sofía de cuan hermosa es y lo mucho que necesita una madre, pero hablar de algún tema relacionado con ustedes, pues no.
¿Qué sugieres entonces? –pregunto Dante mirando fijamente a Virgilio. Hay oportunidades únicas en la vida Dante, hay veces incluso, que debemos arriesgar nuestra tranquilidad y lo que tenemos por ese algo. No se trata de triunfar o fracasar, lo que importa es saber que lo intentaste y que no callaste esos sentimientos, no hay nada peor que ahogar un sentimiento, además, si no entras al juego no perderás, pero ni remotamente ganaras. Dante sonrió y al instante saco el celular de su bolsillo mientras se levantaba de la banca en la que se encontraban. ¿A dónde vas? –pregunto Virgilio mientras Dante tomaba distancia de él. Voy a reservar una mesa en el restaurante chino que acaban de… espera un momento Dante ¿piensas declararte a ella en un chifa? –pregunto Virgilio entre risas. ¿Qué tiene de malo? Llévala a un lugar más romántico y único. ¿Cómo qué lugar? En 2 días abra luna llena y la terraza del hotel Olive hará una cena con orquesta en su azotea, tengo una mesa reservada para mí, pero creo que tú le darás mejor uso que yo ¿te interesa? Si –respondió Dante con una sonrisa. Es elegante Dante, no me hagas pasar vergüenza otra vez, ya no quiero volverme a cambiar el apellido por tu culpa.

¡¿La terraza del Hotel Olive?! –repitió Chris. Pues sí, mi hermano me cedió la entrada para que me declare a Madelyn allí. Tu hermano… es Dios Dante –dijo Nat con un rostro incrédulo al igual que el de Chris. No entiendo que tiene de interesante y fantástico ese hotel del que hablan –menciono Davis mientras veía su programa de televisión. Dios mío Davis ¿en qué mundo vives? Toda la gente clase va a ir –dijeron Chris y Nat al mismo tiempo. Está bien ¿pero solo es una cena aburrida con gente aburrida? Es más que eso Davis, es un evento privado a los que los mortales como nosotros no estamos bienvenidos y donde suceden los más grandes eventos en la alta sociedad, quizás Dante sea capaz de relacionarse con alguien famoso y renombrado que lo lleve a las grandes esferas, claro si es que ellos ven algo rescatable de él –menciono Hughes mirando absorto el cielo por la ventana en una esquina del departamento. ¿Hughes? –pregunto Dante acercándose a él mientras que el resto miraba con curiosidad el extraño comportamiento de él. ¿Qué haces? –pregunto Dante una vez que estuvo al costado de él. ¿Sabes lo que he hecho de productivo hoy? –dijo Hughes con una voz áspera, casi sin vida. Pues… no. Saque la basura, eso fue lo único rescatable que he hecho con mi vida hoy día Dante, necesito algo que hacer, necesito algo productivo sino me volveré loco. ¿Has ido a alguna entrevista? Llame a todas las compañías y empresas que encontré, todas las entrevistas son el lunes, tengo todo este fin de semana sin nada que hacer. En serio Hughes, me estas preocupando, porque no te relajas y te sientas con nosotros –dijo Dante tomando del hombro a Hughes y llevándolo hasta el sofá donde se sentó y siguió mirando inerte el vacío. 
Hughes… ¿te encuentras bien? –pregunto Nat. Necesito hacer algo productivo… cualquier cosa… no importa lo que sea.

Capítulo 2: Tu gran pedazo de infierno

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