Nunca supe si realmente había un momento que defina el preciso instante de enamorarse, nunca creí que en serio existiera algo tan cursi y tan superficial como el amor a primera vista. Cuando tus ojos y los míos se cruzaron en una mirada tan penetrante como para ver todo detrás de ellos y nos sonreímos el uno al otro, exactamente ahí me enamoré de ti, a primera vista.
Tal vez no lo creerás, pero antes que me lo dijeras estaba segura de cual era tu nombre. Sentí que a los cinco minutos de hablarnos por primera vez tuvimos aquel momento previo al primer beso, cuando miras fijamente al otro y sientes como sus ojos van más allá de los tuyos, cuando se intercambian esas sonrisas nerviosas entre las respiraciones, así, tan cerca. Claro, ahí no fue cuando te besé, pero luego de ese momento supe que no pasaría mucho para que ocurriera. Nuestras miradas se llamaban, siempre que volteaba a mirarte tú ya me mirabas y sonreíamos como tontos, fingiendo.
Nuestro lenguaje corporal iba más rápido que nuestras palabras, mis manos buscaban las tuyas, mis ojos buscaban encontrarse con los tuyos, ese era su lugar. Nuestro cuerpo hablaba por nosotros, nos pedía estar juntos, nos pedía vernos, nos pedía abrazarnos, nos pedía más tiempo.
Me gusta tanto pasar tardes rosadas tomada de tu mano sin rumbo, sin camino, sin nada, sólo contigo. Pasear entre los árboles, burlándonos de todos, conociéndonos, haciendo cosas tontas, siendo nosotros. Me encanta ese momento en el cual me pones frente tuyo y me abrazas, veo directo a tus ojos y me da tanto miedo que tu mirada llegue a lo más profundo de mí pero a la vez me hace sentir tan completa y aquel es el momente perfecto previo al beso, pero siento algo más allá que ganas de rozar mis labios con los tuyos, entonces sólo atinamos a reírnos medios nerviosos y es simplemente perfecto, mucho más especial que besarte.
Me encantas porque no sé quién eres y ya te quiero, y me da tanto miedo aceptarlo que cuando me lo dices siento un nudito en la garganta, siento algo que va a explotar dentro mío porque no cabe, porque se me mezclan el temor y las ganas de quererte. Ahí es cuando me voy de palabras y te digo exactamente todo lo que siento y todo que se me cruza en la mente, como esa conexión sobrenatural de la primera vez que te vi, esa necesidad mía de quererte a mi lado, esas ganas de abrazarte hasta morirnos de calor, y tengo tanto miedo que tú no sientas lo mismo, pero siempre me tranquilizas con un 'yo también'.
¿Existe el amor a primera vista? Puede que sí, ahora estoy dispuesta a optar por la duda. Ya no creo que el amor a primera vista sea superficial, porque sólo con tus ojos supe que me enamoré de ti, así de rápido, simple, instantáneo...
-Basura.
Tomó el papel, lo arrugó y lo echó junto con los demás. Estaba rodeada de ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario