domingo, 12 de diciembre de 2010

Sin tu esencia de escritora, solo me queda sufrir por los dos.

No es hasta ahora que senti lo díficil que era expresar notas como las tuyas. Siempre mi mundo fue escribir historia sobre mundos ajenos a mi, curiosa forma de pensar eh? Pero en verdad, la parte mas dura para alguien, es escribir sobre uno, porque cuando hacemos una introspeccion, no hay nada mas duro que conocer los sentimientos que nos agobian.
Siempre tuve una política conmigo mismo de nunca escribir sobre mí pues, la fogata es un lugar donde se comparten historias, historias sobre mundos magicos e historias inconsebibles, no sobre los temores de un adolescente los cuales pueden ser encontrados en cualquier blog comun y corriente. Pero, acaso las historias mas grandes no son protagonizadas por las personas mas comunes y corrientes, quienes viven las miserias mas grandes a partir de situaciones tan extrañas como la ficcion?
Hoy hablo de mis miedos, de mi miedo a alejarme de quienes amo, de quienes compartieron los primeros años de mi vida, de quienes de alguna forma, llegaron a formar ese músculo que funciona a cada segundo dandole vitalidad a mi ser.
Rompí mi propio código, porque es hoy, en mitad de la oscuridad y el silencio de la noche, que me doy cuenta que partes de mi se iran, algunos lejos, otros cerca, pero seran las mismas barreras del tiempo las que se encargaran de encaminarlos por otros rumbos según lo que dicen los adultos.
Hoy, me doy cuenta que quiero contar sus historias, las historias de quienes formaron la persona que soy hoy, quiero hablar de ellos porque ahora forman parte de mi.

Esta noche quiero llorar, porque le temo al destino y a las palabras de los adultos quienes dicen que simplemente, mi corazon se ira desarmando poco a poco, que lo que quede al final sera un trozo incompleto de lo que alguna vez fue. Que otros reemplazaran a quienes cargaron los pedazos de mi corazon pues sus antiguos protectores abandonaran sus puestos y que a largo plazo, me sostendre solo, pues saben? No oire ninguna de sus palabras, no importa lo crudas que sean y los ciertas que se puedan volver con el tiempo. Soy joven y estupido, y si no lo fuera, entonces dejaria de ser lo primero, tengo el derecho a creer ciegamente en que el destino simplemente se compadecera de mi, que el tiempo me mirara con amor y dejara sus barreras de lado, que en el fin de mis dias, los pedazos de mi corazon esten junto a mi, siempre cargando lo que les entregue para que fuera suyo por siempre. Y a pesar de que el doctor y la parca hayan coincidido en la hora de mi muerte, yo y ellos sabremos que se habran equivocado, porque eso que cargaba en mi pecho no era mas que un trozo inerte de carne, como siempre lo fue, pues lo que ellos buscaran no estara a la vista de sus ojos ni de sus creencias ni de su ciencia, estara escondido dentro de una caja en el fondo de cada uno de sus guardianes. Aquellos quienes son y seran el musculo vital de mi existencia. 
Llamenme como quieran, soñador o idiota, pero prefiero creer en la idiotez antes que las ideas de quienes perdieron las partes mas importantes de si mismos por creer en la miseria predestinada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario